Un episodio de justicia por mano propia conmocionó este martes al barrio El Progreso de Zárate, cuando un comerciante decidió tomarse la revancha contra quien le había robado en su supermercado. Carlos Rodríguez, de 45 años, ató con una soga a Sergio Nieva (49) a su camioneta Ford Ranger y lo arrastró por 600 metros hasta dejarlo atado a un árbol.
El conflicto comenzó pasadas las 13 horas del martes, cuando Rodríguez detectó a través de las cámaras de seguridad de su autoservicio que Nieva le había sustraído mercadería. Lejos de llamar a la policía, el comerciante decidió ir personalmente hasta la casa del presunto ladrón para reclamarle la devolución de lo robado.
La situación escaló rápidamente cuando Nieva sacó una cuchilla e intentó atacar a Rodríguez. Sin embargo, el comerciante logró reducirlo y fue entonces cuando implementó su particular método de castigo: ató al hombre a su camioneta 4x4 y comenzó a arrastrarlo por las calles del barrio.
"Pedime que te doy. Esto es lo que le hago a los ratas como vos. Ahora andá y denunciame", se escucha decir a Rodríguez en un video grabado por un vecino que reprodujo el medio InfoZC. Las imágenes muestran cómo durante el trayecto el comerciante también golpeó al hombre mientras lo arrastraba.
Los vecinos de la zona fueron testigos del insólito episodio y alertaron a la policía sobre un hombre que estaba siendo arrastrado atado a una camioneta. La fuerza de seguridad montó un operativo cerrojo que culminó en la calle Pellegrini al 3900, donde encontraron a Nieva atado con una soga a un árbol.
Paradójicamente, fue el propio Rodríguez quien llamó a la policía para informar que había "detenido" al sospechoso de haberle robado. Cuando los efectivos llegaron al lugar, un médico revisó a Nieva y constató que presentaba lesiones en la cara, brazos y piernas producto del arrastre.
El episodio tuvo consecuencias judiciales para ambos protagonistas. Nieva fue trasladado en ambulancia al hospital en calidad de detenido por hurto, mientras que la Fiscalía de turno imputó a Rodríguez por lesiones, aunque no ordenó su detención.
El caso refleja la creciente tensión social en el conurbano bonaerense, donde muchos comerciantes sienten que la justicia no los protege adecuadamente contra los robos. Sin embargo, los especialistas advierten que la justicia por mano propia puede derivar en consecuencias penales graves para quienes la ejercen.

Comentarios