Iliana Yotova, presidenta interina de Bulgaria, se convertirá en la primera mujer elegida democráticamente como jefa de Estado del país tras lograr una amplia ventaja en la segunda vuelta presidencial celebrada este domingo, según los datos oficiales preliminares.
La Comisión Electoral Central, identificada como CIK por sus siglas en búlgaro, procesó el 92,39% de las actas. En ese marco, la candidatura de Kiril Valchev sumó 1.022.503 votos, el 57,35%.
Su rival, el ex primer ministro interino Andrey Giurov, respaldado por los partidos de la oposición prooccidental y acompañado por Georgi Kandev, alcanzó 707.310 apoyos, equivalentes al 39,67%.
Además, un 2,96% de los electores, es decir 52.846 votos, optó por no apoyar a nadie. La jornada volvió a ser característica por una participación del 29,1%.
Tras la difusión de las proyecciones, Yotova proclamó su victoria y destacó que su mensaje se centró en “ingresos, la paz y los desafíos futuros”. Agradeció el apoyo al partido Bulgaria Progresista, del actual primer ministro del país, Ruman Radev.
Giurov reconoció la derrota y manifestó que “así es como han votado los ciudadanos búlgaros”. Añadió que es preciso aceptar el resultado.
La contienda electoral estuvo fuertemente marcada por el debate sobre la guerra en Ucrania y por el repunte de las tensiones de seguridad en el mar Negro, un escenario que atravesó la campaña.
El incremento de ataques con drones contra buques comerciales alimentó el debate. Frente al perfil prooccidental de Giurov, con apoyo explícito a Kiev, Yotova se presentó como una “presidenta de la paz”.
Yotova fue favorable al diálogo con Moscú y se alineó con las posturas del primer ministro Ruman Radev. Esa línea política contrastó con el apoyo explícito a Kiev de Giurov.
La dimisión de Radev para concurrir a las parlamentarias llevó a Yotova a asumir la presidencia interina en enero. Yotova agradeció el apoyo del partido Bulgaria Progresista.
Pese al respaldo directo de las urnas, la Jefatura del Estado en Bulgaria dispone de competencias en su mayoría acotadas. A diferencia de sistemas como el francés, el presidente búlgaro carece de potestad para cesar al jefe del Ejecutivo.
Si bien ostenta la jefatura suprema de las Fuerzas Armadas, el presidente no puede cesar al jefe del Ejecutivo. Esa limitación define un rol institucional con competencias acotadas.
Entre sus atribuciones figura la concesión y retirada de la nacionalidad, la designación de embajadores y delegaciones internacionales a sugerencia del Gabinete, además de la facultad de vetar textos legislativos y remitirlos a la Cámara.

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