Los San Antonio Spurs regresaron a las Finales de la NBA después de 12 años al derrotar este sábado a los Oklahoma City Thunder por 111-103 en el séptimo partido de la Conferencia Oeste. El francés Victor Wembanyama fue la figura excluyente con 22 puntos y 7 rebotes, siendo nombrado MVP de la serie.
El gigante de 2,24 metros y apenas 22 años lideró una actuación histórica en Oklahoma City, derrotando en su casa a los vigentes campeones. Wembanyama lanzó con un 47% de efectividad (7/15) e incluyó tres triples de cinco intentos, además de aportar 2 asistencias, 1 robo y 1 bloqueo en el partido decisivo.
La victoria marca el retorno de los Spurs a las Finales desde la temporada 2013-14, cuando conquistaron su último título al vencer 4-1 al Miami Heat. Para Wembanyama, que está en su tercera temporada en la NBA, representa su debut en playoffs y la oportunidad de coronarse campeón en su primera aparición en la serie definitiva.
Los Spurs enfrentarán a los New York Knicks en las Finales que comenzarán el 3 de junio en San Antonio. El equipo tejano tendrá la ventaja de localía en esta serie al mejor de siete partidos, tras finalizar la temporada regular como el segundo mejor equipo de la Conferencia Oeste, solo por detrás del Thunder.
La transformación de los Spurs ha sido meteórica. El año pasado ocupaban el puesto 13 de la Conferencia Oeste, pero en una sola temporada se convirtieron en contendientes serios gracias al crecimiento de Wembanyama y el aporte de jóvenes promesas como Stephon Castle (21 años, 16 puntos) y Dylan Harper (20 años, 12 puntos).
El partido decisivo tuvo momentos de alta tensión, especialmente por la actuación fenomenal de Shai Gilgeous-Alexander, dos veces MVP, quien anotó 35 puntos y 9 asistencias para los Thunder. Sin embargo, la juventud de los Spurs jugó sin inhibiciones en territorio enemigo y logró una hazaña que pocos esperaban al inicio de la temporada.
Wembanyama, visiblemente emocionado hasta las lágrimas al sonar la bocina final, consolidó su creciente leyenda en la NBA. El francés aspira ahora a iniciar una nueva dinastía en San Antonio, ciudad que no veía a su equipo en Finales desde la era dorada bajo la conducción de Gregg Popovich.
Los Knicks, por su parte, llegan a las Finales con una racha de 11 victorias consecutivas y una afición que no vivía este nivel de expectativa desde 1999, cuando perdieron precisamente ante los Spurs en las Finales. El duelo promete ser electrizante entre dos franquicias históricas con hambre de gloria.

Comentarios