El fenómeno francés Victor Wembanyama no se achica ante la presión de las Finales NBA. Con apenas 22 años y convertido en el rostro de la nueva generación de la liga, el pívot de los Spurs de San Antonio encara el tercer juego contra los Knicks de Nueva York con una desventaja de 2-0 en la serie.
"De verdad no hay razón para pensarlo demasiado. Para esto estoy hecho", declaró Wembanyama el domingo, menos de 48 horas después de fallar el tiro que habría igualado la serie en el segundo encuentro. El francés había liderado a su equipo con 26 puntos en el primer partido y 29 en el segundo, la mayor cifra individual de la serie hasta el momento.
La confianza del plantel en su estrella se mantiene intacta. Keldon Johnson, compañero de Wembanyama, fue claro tras el tiro fallado: "Tíralo otra vez". El alero agregó que "él es nuestro hombre" y que el equipo "vive con ese tiro" porque confían plenamente en que Victor tome el tiro para ganar el partido.
Los Spurs se preparan para enfrentar el ambiente hostil del Madison Square Garden este lunes por la noche, sabiendo que la urgencia llegó a su punto máximo. El base Stephon Castle, quien se recupera de una lesión en el tobillo sufrida el viernes, admitió que "nuestro sentido de urgencia probablemente es el más alto que ha sido en todos estos playoffs".
La estadística juega en contra de San Antonio: ningún equipo en la historia de la NBA ha perdido los dos primeros partidos de las finales en casa y luego ha ganado el título. Sin embargo, los Spurs tienen antecedentes positivos como visitantes en esta postemporada, con marca de 6-3 de visitante, incluyendo una victoria crucial en el séptimo juego de las finales del Oeste ante el Thunder.
El entrenador Mitch Johnson mantiene la misma rutina que siguió durante todos los playoffs, enfocándose en el análisis de video y la preparación táctica. Su diagnóstico es que el equipo "no ha jugado a su nivel" tanto como Nueva York, que llega con una racha de 13 victorias consecutivas.
Los Knicks, por su parte, esperan un San Antonio desesperado. Deuce McBride, base neoyorquino, anticipó que "saben que están contra la pared" y que tendrán que "salir y pelear". La presión está del lado texano, pero Wembanyama y los Spurs confían en su capacidad para revertir una situación que parece adversa.
La serie se reanuda este lunes en el icónico Madison Square Garden, donde los Spurs buscarán demostrar que la juventud y el talento pueden superar la presión de las Finales NBA.

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