La pesadilla se repitió para Victor Wembanyama. El gigante francés de 2,24 metros tuvo que ver desde la cancha del AT&T Center de San Antonio cómo los Knicks de Nueva York celebraban su primer campeonato NBA en 53 años, tras ganar el quinto partido de las Finales el sábado por la noche.
Para los fanáticos argentinos que siguen la NBA desde Buenos Aires, la imagen fue desgarradora: Wemby observando otra celebración ajena, tal como le pasó en los Juegos Olímpicos de París 2024 cuando Estados Unidos se llevó el oro. Esta vez, el dolor fue en casa, en el mismo estadio donde los Spurs buscan recuperar la gloria de los años de Tim Duncan.
Los números de Wembanyama en las Finales fueron sólidos: 26 puntos, 11,2 rebotes y 3,6 tapones por partido. Pero no alcanzaron para evitar que Jalen Brunson y los Knicks se llevaran el título que San Antonio no gana desde 2014.
La serie quedará marcada por algunos errores cruciales del francés. En el segundo partido, una pérdida de balón suya derivó en el tiro libre decisivo de Brunson para la victoria de Nueva York. Además, falló un tiro sobre la bocina que pudo haber cambiado todo. En el cuarto encuentro, erró dos tiros libres con 1:47 por jugar, en un partido donde los Spurs desperdiciaron una ventaja de 29 puntos en lo que se convirtió en el mayor desplome en la historia de las finales NBA.
Sin embargo, la temporada de Wembanyama fue histórica. Ganó por unanimidad el premio al Jugador Defensivo del Año, terminó tercero en la votación al MVP y fue elegido al primer equipo All-NBA por primera vez. Es apenas su tercer año en la liga, y ya logró algo que solo otros tres jugadores hicieron en la historia: registrar 150 tapones, 150 asistencias y 100 triples en una temporada. Lo increíble es que Wemby lo hizo en sus tres primeras campañas.
"Sin duda es el futuro de esta liga", comentó la leyenda de los Knicks Larry Johnson durante la serie. "Es un jugadorazo".
El comisionado Adam Silver también elogió al francés: "No creo que ellos sientan que van adelantados al calendario. Estoy asombrado con Victor. No solo por lo que hace en la cancha, sino porque es un joven muy curioso. Tiene una visión muy amplia del mundo y está realmente dedicado a su oficio".
La historia de la NBA enseña que las grandes estrellas no siempre ganan de inmediato. Michael Jordan tardó siete temporadas en conquistar su primer campeonato, LeBron James necesitó nueve años, y Jerry West requirió 12 temporadas para lograr su único título. Leyendas como John Stockton, Karl Malone, Charles Barkley y Chris Paul nunca lo consiguieron.
Para Wembanyama, a los 22 años, el tiempo está de su lado. Los Spurs tienen una base sólida y una organización que sabe cómo construir campeones. La era Wemby está en plena marcha, pero el primer anillo tendrá que esperar al menos un año más.

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