El olor a azufre que durante décadas caracterizó al Riachuelo y que había comenzado a desaparecer en los últimos años, volvió a instalarse en las márgenes del río que atraviesa el sur del Gran Buenos Aires. La denuncia llegó desde Alemania: la cadena Deutsche Welle produjo un informe titulado "El mal olor vuelve al Riachuelo de Buenos Aires" que puso en evidencia el retroceso en el proceso de saneamiento.
Según el reporte alemán, la situación es consecuencia directa de un recorte del 45% que el Gobierno Nacional impuso al presupuesto destinado a sanear la cuenca. Pero el ajuste no se limitó a los recursos económicos: también se despidió al 58% del plantel de especialistas que trabajaban en controles y prevención de vuelcos contaminantes sobre el cauce del Matanza-Riachuelo.
La denuncia generó un efecto inmediato entre los vecinos que habitan las cercanías del río. Del lado de la Provincia, los municipios de Avellaneda, Lanús, Quilmes y Lomas de Zamora se ven directamente afectados por el retorno de una problemática que parecía en vías de solución.
Elizabeth Barboza, concejala por La Libertad Avanza en Lomas de Zamora, fue una de las primeras en visibilizar la situación a través de sus redes sociales. "Esto no me lo cuenta nadie, nací y vivo en Ingeniero Budge, hago caminatas diarias y lo padezco en primera persona", escribió en Instagram al denunciar el estado de las márgenes a la altura de esa localidad.
En su reclamo, Barboza describió un panorama desolador: "Los vecinos que no son responsables con su basura, feriantes que tiran restos de sus talleres, el humo que viene de La Matanza, la basura, las ratas, el olor y el abandono que tenemos en el camino de la ribera". La concejala envió una nota formal a ACUMAR hace un mes para alertar sobre el problema que, según su testimonio, se agudizó en los últimos dos años.
Desde el oficialismo nacional, el diputado Guillermo Montenegro defendió los recortes al sostener que "ACUMAR es un organismo sobredimensionado que ha demostrado en el transcurso de los años ser bastante incapaz de resolver ciertos problemas". El legislador argumentó que "el Gobierno destina los fondos donde la Argentina los necesita hoy en día".
El organismo responsable del saneamiento atraviesa una crisis profunda desde marzo de 2025, cuando fueron despedidos 300 trabajadores en el marco de las políticas de ajuste estatal. "Estamos hablando de una parálisis de las obras de infraestructura tan necesarias en una cuenca que viene creciendo constantemente, con millones de habitantes", había advertido Florencia Fierro, una de las despedidas.
El presupuesto de ACUMAR permanece congelado desde 2023, situación que empujó al organismo a una virtual paralización. Consultado por este medio, ACUMAR decidió no responder sobre el estado actual del organismo ni sobre las denuncias del informe alemán.
La paradoja es evidente: mientras en junio de 2025 el vocero presidencial Manuel Adorni anunciaba que la gestión había "concluido las obras del Sistema Riachuelo, una de las más importantes de la historia argentina en materia de saneamiento", los vecinos del sur del conurbano vuelven a convivir con el olor que creían superado.

Comentarios