Lo que debía ser un regreso tranquilo a casa se convirtió en una aventura inesperada para Jimena Barón. La actriz y cantante porteña viajaba desde Europa junto a su pareja Matías Palleiro y su hijo menor Arturo, cuando el vuelo con destino a Buenos Aires no pudo aterrizar en Ezeiza y fue desviado a San Pablo, Brasil.
La primera señal de problemas llegó cuando Barón notó las reiteradas vueltas que daba la aeronave sobre el cielo bonaerense. "Adivinen si dimos seis vueltas arriba de Ezeiza, no pudimos aterrizar, estamos yendo a San Pablo", escribió en sus historias de Instagram mientras mostraba el mapa de vuelo que ya señalaba territorio brasileño.
Durante el vuelo, la intérprete de "La Cobra" registró parte de la experiencia desde su asiento, escuchando las indicaciones del comandante mientras alimentaba a Arturo con una mamadera. Las imágenes mostraron la incertidumbre que vivían los pasajeros ante la situación imprevista.
Una vez en tierra brasileña, la situación no se resolvió inmediatamente. Barón compartió imágenes de las largas filas de pasajeros y explicó que todos debían trasladarse a un hotel hasta recibir nuevas instrucciones. "Bueno, estamos en Brasil. Esta es la fila, eh, ¿para subir al avión? No, no, para ir al hotel. Nos mandan a un hotel y nos dijeron que Dios sabe cuándo habrá otro vuelo que vaya a Buenos Aires", relató.
Con su característico humor, la artista describió cómo su pareja estaba "al borde del brote", pendiente del celular en busca de información sobre la reprogramación del vuelo. Ya instalados en el hotel asignado por la aerolínea, Barón ironizó: "Bueno, cambié de look. Sí, cambié de look. Cambié de país, cambio de look".
La causa del desvío fue la densa niebla que cubría la zona de Ezeiza, condición que impide las operaciones de aterrizaje por seguridad. "Mi ignorancia estaba segura que un avión con niebla hoy aterriza. Para mí los pilotos, ¿no? Les dicen treinta y cuatro a la derecha, seis grados, siete, baja, apretar y aterrizaba. Parece que no, es como más artesanal, manual y con niebla no se puede", expresó sorprendida.
Este tipo de desvíos son relativamente frecuentes en Ezeiza durante los meses de otoño e invierno, cuando las condiciones de niebla pueden persistir durante horas. El aeropuerto porteño cuenta con sistemas de aterrizaje instrumental, pero cuando la visibilidad es extremadamente baja, los protocolos de seguridad obligan a buscar alternativas.
Sin certezas sobre cuándo podrían retomar el viaje, la familia eligió atravesar la situación con paciencia y buen humor. "Parece que es una niebla medio complicada", concluyó Barón, mientras aguardaban novedades sobre el regreso a la Argentina.

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