El secretario de Seguridad de la Ciudad, Maximiliano Piñeiro, confirmó que el operativo para la visita del papa León XIV tendrá como epicentro la misa del 9 de noviembre en el Monumento de los Españoles.
Las autoridades porteñas prevén la llegada de un millón de personas y preparan un despliegue con cuatro anillos de seguridad para ordenar el acceso del público al sector de la avenida del Libertador.
El pontífice realizará su primera visita a la Argentina entre el 8 y el 11 de noviembre e incluirá sitios de la provincia de Buenos Aires, como el Cottolengo de Don Orione en Claypole y la Basílica de Luján.
Según Piñeiro, la Ciudad trabaja desde hace varias semanas con el Gobierno nacional para organizar las actividades que concentrarán público durante los primeros tres días de la visita, con un comando unificado entre Ciudad, Nación y provincia.
Además de la misa, el 10 de noviembre habrá un encuentro de jóvenes en el mismo sector de la avenida del Libertador, donde el funcionario sostuvo que el lugar está preparado para recibir más gente.
La planificación comenzó hace aproximadamente dos meses y la Policía de la Ciudad tendrá la responsabilidad principal sobre el espacio urbano, mientras que el primer perímetro estará vinculado a la presencia del Papa.
Ese primer anillo contará con fuerzas federales, representantes del Vaticano y la Gendarmería de la Santa Sede, y desde allí se desplegarán los cuatro anillos para ordenar la llegada del público y el funcionamiento del evento.
El dispositivo policial comenzará entre el 24 y el 25 de octubre y aumentará de manera gradual hasta los días centrales. El operativo prevé la participación de 7.500 policías, 1.000 bomberos y áreas de tránsito, salud, higiene y espacio público.
Piñeiro calculó que al menos 10.000 personas vinculadas al Gobierno porteño trabajarán durante esas jornadas. El SAME dispondrá de postas de salud y el operativo incluirá vallados, un sistema de comunicación adaptado y capacitaciones diarias para el personal policial.
Representantes del Vaticano ya mantuvieron contactos iniciales para revisar el esquema general, y la última visita técnica está prevista para unos 10 días antes de la llegada del Papa, con el objetivo de resolver los aspectos finales de seguridad.
Consultado por la nueva ley penal juvenil, Piñeiro sostuvo que los menores de 14 y 15 años representan cerca del 2% de la población y tienen una incidencia equivalente dentro de la cantidad total de detenidos en la Ciudad.
El secretario cuestionó la decisión de no intervenir sobre adolescentes involucrados en delitos y afirmó que sobreseer a un menor de 15 años no es la solución, sino poder intervenir, trabajar con ese menor y aplicar medidas de reinserción social, atención psicológica y seguimiento.
Con información de: Infobae, fuente principal.

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