La visita del Papa León XIV vuelve a colocar a Victoria Villarruel en el centro del tablero político. Pese a la interna con la cúpula del Gobierno, la vicepresidenta fue invitada a la recepción de bienvenida que el gobierno de Javier Milei dará al Pontífice el domingo en el Palacio Libertad.
El encuentro reunirá a diputados, senadores, gobernadores y empresarios, y despierta expectativa en la política porteña. Desde el entorno de Villarruel trataron de bajar a la Tierra la esencia de la reunión, aunque la presencia de la titular del Senado será observada con lupa.
La vicepresidenta, ferviente militante del catolicismo, mira con atención la suba del riesgo país, la dificultad para mantener el control de la inflación y la exposición del presidente por los frentes internos. En ese escenario, su rol institucional se vuelve un termómetro de la tensión dentro del oficialismo.
Villarruel pensó que la Casa Rosada la iba a excluir, como ocurrió con el proyectado Consejo de Seguridad impulsado por Santiago Caputo. Ese asesor también está enfrentado con la vicepresidenta, un punto en común con Karina Milei, secretaria general de la Presidencia.
La atención también estará puesta en el atuendo de ocasión. Las autoridades de ceremonial de Casa Rosada y la Santa Sede acordaron que las mujeres podrán usar conjuntos oscuros con brazos y espalda cubiertos, trajes sastre, vestidos con mangas largas o tres cuartos, o pantalón con blusa formal y blazer estructurado.
Esos detalles no son nuevos para Villarruel, que tuvo una audiencia con el Papa Francisco en 2024, cuando Jorge Bergoglio le dijo: “Todavía vivo y usted, ¿sobrevive?”. La frase resume la relación de la vicepresidenta con la Iglesia y con el mundo político.
Además, en la última sesión el Senado aprobó por unanimidad una declaración para que el Ejecutivo garantice la participación institucional de la Cámara alta, encabezada por su presidenta, en el encuentro con el Pontífice. Villarruel incluso había solicitado una audiencia con el Papa en la Nunciatura de Buenos Aires ante la posibilidad de no ser convocada.
Uno de los momentos más esperados será el discurso de Javier Milei en el Palacio Libertad, donde podría exponer su visión sobre el rol del Estado, el orden económico, la educación y la pobreza. El interrogante es si mantendrá la postura de ajuste, en un contexto donde Robert Francis Prevost se remitió a León XIII y a la encíclica Rerum novarum.
Mientras tanto, el escenario de 2027 empieza a moverse. Villarruel sigue sin el acompañamiento de una estructura, pero especula con competir con Milei o Patricia Bullrich, y también con el peronismo, a Sergio Massa o Axel Kicillof, en ese orden. Sus recorridas por el país continuarán después de la visita del Papa.
Con información de Clarín y Notibaires24.

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