El viaducto del tren Belgrano Sur se convirtió en una obra inconclusa en Barracas y Parque Patricios, con pilotes y hormigón visibles que prometían eliminar pasos a nivel.
La estructura elevada, que corre desde la estación Sáenz hasta la avenida Ramón Carrillo, no logra conectarse con Constitución, y la Estación Buenos Aires quedó desactivada.
Según información oficial, los trabajos tienen un 85% de avance. Resta resolver el ingreso del trazado a Constitución, con una obra importante en la zona del andén 1, y colocar vías y señalamiento.
Ante la falta de un plan de Nación, el Gobierno porteño presentó una propuesta para terminar la obra. Por ahora, la iniciativa no obtuvo respuesta del ministerio de Economía nacional.
La Ciudad argumenta que la extensión del ferrocarril mejoraría la conectividad del Centro de Transbordo de Constitución y potenciaría el SIMU. También ofrecería un corredor de alta capacidad para la zona sur del AMBA.
El recorrido atraviesa González Catán, Laferrere, Villa Madero y Villa Lugano, entre otras localidades del conurbano y la Ciudad.
La propuesta porteña incluye la transferencia del dominio del bajo viaducto, la Playa Sola y sus terrenos adyacentes. También busca evitar la ocupación de los bajo viaductos y habilitar comercios o espacios concesionados.
Para avanzar, primero debe resolverse el contrato de obra existente, con sus pasivos. Se estima en 35 millones de dólares el crédito a transferir y en 45 millones de dólares el financiamiento para finalizar las obras.
La Ciudad propone ejecutar los trabajos de vías y señalamiento, pero no incluye la parrilla ferroviaria ni los andenes de Constitución, uno de los aspectos más complejos.
A futuro, la propuesta debe resolver la operación de la estación Constitución para que, además del tren Roca, funcione en un andén el Belgrano Sur.
La obra comenzó en 2017, al mismo tiempo que la elevación de los ramales Mitre y San Martín, que se terminaron a tiempo. Nueve años después, todavía no se sabe cuándo se completará el Belgrano Sur.
El problema ganó relevancia cuando una escalera mecánica se frenó de golpe y provocó la caída de 11 pasajeros en la estación Sáenz. La escena expuso el riesgo de una obra que amenaza con convertirse en un elefante blanco.
Desde Sáenz, la obra se vuelve visible como una promesa que todavía no logró completarse. El viaducto construido se extiende hasta la avenida Ramón Carrillo, pero debería conectarse con Constitución.
La Estación Buenos Aires, que era la cabecera de la línea, cerró cuando comenzó a hacerse el viaducto y nunca volvió a funcionar.
Si se concreta, especialistas estiman que los usuarios podrían crecer hasta 100.000. La línea permitiría conectar González Catán, en La Matanza y Marinos del Crucero General Belgrano, en Merlo.
Con información de: Clarin - Ciudades

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