En el corazón de Liniers, Vélez Sarsfield se ha convertido en una referencia del tenis porteño. El club que supo brillar en el fútbol ahora también domina las canchas de polvo de ladrillo, con una apuesta que va mucho más allá del deporte: es una propuesta integral para todas las edades en plena Ciudad de Buenos Aires.
El complejo tenístico del Fortín, ubicado sobre Juan B. Justo 8900 y a metros del estadio José Amalfitani, cuenta con 13 canchas -11 de polvo de ladrillo y dos de cemento- todas con iluminación. Inaugurado en 1979, el predio se transformó en el semillero más productivo del tenis metropolitano.
Los números hablan por sí solos: en 2025, Vélez fue la entidad con mayor representación en el Campeonato de Interclubes de la Asociación Argentina de Tenis (AAT), formando 110 equipos en distintas categorías. Una cifra que refleja la magnitud de una apuesta deportiva que atraviesa generaciones.
"En nuestro Polideportivo se practican unas 25 actividades, y el tenis ocupa un rol muy importante por el volumen que maneja", señala Gustavo García, vicepresidente del club. La estructura contempla diferentes niveles: Infantiles, Profesorado, Interclubes y tenis libre, una modalidad que permite acceder a canchas a precios competitivos.
Gabriel Peppe, presidente de la Subcomisión de tenis, destaca la apertura de la disciplina: "Es un deporte abierto. Cualquier persona puede venir a realizar la actividad". Esta filosofía inclusiva no diluye la identidad formativa, sino que la potencia.
El gran desafío está en las divisiones menores. María Julia Santiago, coordinadora de la Escuela de Menores, lo plantea sin vueltas: "El principal desafío es ganarle a la Play, a la tablet y al sedentarismo. Hacer deporte, y un deporte como este, es un ensayo de vida".
Fernando 'Yogui' Rilo, coordinador general de la Escuela y con 47 años ligado a Vélez, resume la misión: "El primer objetivo que tenemos con los chicos que se acercan a la escuela de tenis es atraparlos para que sigan practicando este deporte. El tenis para toda la vida".
La historia también respalda esta tradición. En 1983, Vélez conquistó un trofeo impulsado por la AFA para clubes de fútbol que incluyeran al tenis entre sus disciplinas. "Fue la única vez que se hizo. En la final vencimos a Nueva Chicago", recuerda Rilo con orgullo.
Durante los últimos meses, el club invirtió en mejoras de mantenimiento, renovación de canchas y modernización lumínica. Santiago concluye: "Llegás al club un sábado a las 8:30 y ves a un montón de gente que está entrando al club para practicar hockey, fútbol, tenis. Chicos, familias enteras. Ser parte de eso, para mí es un orgullo".

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