Una nueva controversia sacude a Palermo Soho luego de que el gobierno porteño lanzara una licitación para construir cinco playas de estacionamiento subterráneas en diferentes puntos de la ciudad. La más resistida por los vecinos es la proyectada bajo la Plaza Inmigrantes de Armenia, ubicada en la manzana delimitada por las calles Armenia, Costa Rica, Malabia y Nicaragua.
El proyecto forma parte de una iniciativa privada que incluye estacionamientos disuasorios en Núñez, Belgrano, Parque Patricios y Barracas, además del controvertido en Palermo. Según el pliego, las obras incluirán servicios complementarios de gastronomía y entretenimiento, lo que genera aún más preocupación entre los residentes del barrio.
Vivian Scheinsohn, integrante del colectivo Palermo Resiste, explicó las razones del rechazo vecinal: "Nos preocupa el escurrimiento de las aguas porque donde hoy hay tierra mañana va a haber cemento. También el tiempo de obra, se estima que van a ser dos años y no sabemos si afectará a toda la plaza".
La plaza tiene una historia particular que intensifica el apego vecinal. Funcionó como gasómetro hasta 1979, cuando finalmente se recuperó para la ciudad. "Los árboles que vemos hoy fueron plantados por las familias del barrio. Esto también hace a la identidad de la plaza", agregó Scheinsohn, destacando el arbolado añoso que podría verse afectado.
Las protestas se organizan todos los sábados y convocan cada vez más vecinos. Paralelamente, el abogado Jonatan Baldiviezo del Observatorio del Derecho a la Ciudad presentó una acción de amparo ambiental solicitando la suspensión inmediata del procedimiento de licitación.
Martín Cantera, presidente de la Comuna 14, intentó calmar los ánimos: "Estamos en una etapa muy preliminar de este proceso. Por ley, cualquiera sea el tipo de obra, se debe presentar un certificado de impacto ambiental".
Los vecinos también cuestionan a la empresa impulsora de la licitación, descripta como "una empresa creada hace poco, sin historial ni empleados, compuesta por dos personas". Uno de ellos es empresario gastronómico y el otro habría intervenido en Plaza Houssay, generando temores de que parte del espacio verde termine ocupado por locales comerciales.
La construcción podría realizarse mediante la técnica "cut and cover", abriendo el terreno, construyendo abajo y reconstituyendo la superficie, o con tuneladora, aunque esta última opción se reserva para grandes obras de ingeniería. En una zona ya saturada de oferta gastronómica, los vecinos temen que Palermo Soho pierda uno de sus últimos pulmones verdes.

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