El desalojo de Maricarmen, de 87 años y con una discapacidad del 50%, obligó a abandonar su vivienda en el barrio de Retiro, en Madrid, donde vivía desde hace siete décadas. La empresa propietaria le exigía un alquiler de 2.600 euros, más de cinco veces el de 500 euros que venía pagando.
Detrás del inmueble está Urbagestión Desarrollo e Inversión, una sociedad limitada con sede en Madrid que compra viviendas con inquilinos a bajo precio para litigar hasta vaciarlas y revalorizarlas. La compañía se presenta como una plataforma de inversión especializada en promoción, desarrollo, gestión o asesoramiento de productos de inversión.
Según sus cuentas, la empresa tiene 356.388 euros de patrimonio, 586.450 euros de cifra de negocio el año pasado y un beneficio neto de 2.990 euros. Einforma la clasifica como microempresa, con siete empleados entre su sede central en Madrid y una delegación en Valladolid.
Su web anuncia la compraventa de farmacias, con casi 300 en venta en una veintena de ciudades de España, y también edificios de viviendas con inquilinos. Algunos inmuebles están ofrecidos como oportunidades de “revalorización, previo vaciado y reforma”.
La propiedad de Urbagestión recae sobre Ricardo Alonso y Fernando Alonso, empresarios dedicados a inversión en edificios, viviendas, suelo, locales comerciales, oficinas y hoteles. La sociedad no tiene consejero delegado y sus máximos responsables figuran como “administradores solidarios”.
Los hermanos Alonso compraron en 2018 el edificio de la calle Sáinz de Baranda, donde vivía Maricarmen, después de que Renta Corporación adquiriera la finca a la familia propietaria original. La inquilina recibió una oferta para comprar su piso por 250.000 euros, pero no pudo asumirla. Al día siguiente, el inmueble pasó a Urbagestión, que hoy lo tasa entre tres y cuatro veces por encima.
Maricarmen está vinculada a la vivienda desde 1956, cuando su padre firmó un contrato de alquiler bajo la modalidad de renta antigua. A su muerte, la titularidad se subrogó a la madre y, tras el fallecimiento de esta en 2005, pasó a la propia Maricarmen. Urbagestión sostuvo que esa segunda subrogación solo podía prolongarse dos años, salvo discapacidad superior al 65%.
En un principio, los tribunales le dieron la razón a Maricarmen, pero el Tribunal Supremo avaló en marzo la interpretación de la propiedad. Eso permitió reactivar el procedimiento de desalojo. La empresa ofreció entonces que permaneciera en el piso a cambio de un alquiler de 1.600 y 1.650 euros mensuales, casi cuatro veces superior, y por encima de su pensión, cercana a 1.450 euros.
Ni la mediación del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, cuyo titular Isabel Rodríguez dijo haber llamado “hasta diez veces” a la abogada de la empresa, ni el ofrecimiento anónimo de una escritora dispuesta a pagar el nuevo alquiler hasta el fallecimiento de la inquilina lograron torcer la posición de Urbagestión.
Urbagestión fue constituida en 2005, en pleno auge de la burbuja inmobiliaria española. Además de la sociedad principal, los hermanos Alonso son titulares de más de una docena de sociedades vinculadas a los sectores agroalimentario e inmobiliario.
Con informacion de: Infobae, 24 de septiembre de 2026.

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