La UCO detuvo este jueves en Córdoba a Cristian Corvillo, chófer de Pedro Sánchez en las primarias del PSOE de 2017, y registró las instalaciones de Adif Alta Velocidad en una nueva operación del caso Koldo.
Los agentes iniciaron las actuaciones desde primera hora de la mañana por orden del juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno, que abrió una nueva pieza separada y secreta en coordinación con la Fiscalía Anticorrupción.
El nombre de Corvillo no es nuevo para los investigadores. Su relación con el presidente del Gobierno se remonta a la campaña interna en la que Sánchez recorrió España para recuperar la Secretaría General del PSOE después de su dimisión en octubre de 2016.
Durante aquella travesía, el empresario se puso al volante del vehículo con el que el actual jefe del Ejecutivo buscó apoyos, especialmente en Andalucía, el territorio donde se concentraba buena parte del respaldo a su rival, Susana Díaz. Sánchez terminó imponiéndose en las primarias de mayo de 2017.
Corvillo, militante socialista de Córdoba, se convirtió entonces en una persona próxima al entorno del candidato. Antiguos miembros del PSOE cordobés llegaron a compararlo con Koldo García por el papel que desempeñaba en los desplazamientos y la organización de aquella campaña.
El propio Sánchez le agradeció públicamente su “trabajo silencioso y desconocido” durante un acto celebrado en Córdoba.
Su trayectoria volvería a cruzarse años después con la de algunos de los protagonistas del caso Koldo. La UCO ha investigado sus relaciones con el empresario Víctor de Aldama y con el antiguo asesor ministerial Koldo García, especialmente por su intervención en la operativa de los contratos de mascarillas adjudicados durante la pandemia.
Uno de los episodios que sitúa a Corvillo en el radar de los investigadores se produjo en marzo de 2020, durante los primeros días de la pandemia. El empresario habría remitido a Víctor de Aldama, a través de una cuenta de correo de su sociedad Egisse, los certificados de los equipos de protección individual que se estaban gestionando para la trama.
El mensaje salió el 18 de marzo a las 18.02 horas. Menos de una hora después, Aldama lo reenvió a Koldo García.
La investigación también ha puesto el foco en una anotación de 100.000 euros que el comisionista habría incluido junto al nombre de pila de Cristian en un documento elaborado en marzo de 2020. La cifra aparece vinculada a las gestiones relacionadas con los contratos de material sanitario, aunque su inclusión en ese registro no acredita por sí sola que el empresario llegara a cobrar esa cantidad.
La conexión con Adif se encuentra precisamente en aquellos contratos de emergencia. Durante la pandemia, el administrador ferroviario y Puertos del Estado adjudicaron contratos a Soluciones de Gestión y Apoyo a Empresas, la sociedad vinculada a Aldama que suministró mascarillas a distintas administraciones.
La Guardia Civil investiga si Koldo García utilizó su posición de influencia en el Ministerio de Transportes, entonces dirigido por José Luis Ábalos, para facilitar esas contrataciones y obtener comisiones.
Pero las pesquisas sobre Adif no se limitan a la compra de material sanitario. La UCO también ha documentado presuntas irregularidades en adjudicaciones de obra pública durante la etapa de Ábalos, con posibles intervenciones de responsables del organismo ferroviario para favorecer a determinadas constructoras.
Entre los nombres que han aparecido en esta rama figuran la expresidenta de Adif Isabel Pardo de Vera y el exdirector general de Carreteras Javier Herrero.
La detención de Corvillo y los registros de este jueves responden a una nueva línea de investigación abierta por Ismael Moreno. El magistrado recibió un informe de la Guardia Civil fechado el pasado 3 de noviembre y elaborado por el área de Delincuencia Económica de la UCO.
Con información de: Infobae, sobre la UCO, Adif y el caso Koldo.

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