En su primera entrevista extensa tras dejar Boca Juniors, Claudio Úbeda repasó los momentos más significativos de su ciclo al frente del primer equipo xeneize y reveló detalles íntimos de su gestión. El técnico, que asumió en octubre de 2025 tras el fallecimiento de Miguel Ángel Russo, dirigió durante todo el año con un silbato que le había dejado su mentor.
"La que más usé durante todo este año fue haber estado en cada entrenamiento con un silbato que me dejó Miguel", confesó Úbeda en diálogo con Ezzequiel. El objeto tenía para él un valor que trascendía lo material, convirtiéndose en una especie de amuleto durante los 32 partidos oficiales que dirigió al equipo de La Ribera.
Al repasar los momentos más recordados de su gestión, Úbeda no dudó en destacar los dos Superclásicos ganados como las victorias que más disfrutó. El primero fue un contundente 2-0 ante River en Brandsen 805, con goles del Changuito Zeballos y Miguel Merentiel, que clasificó a Boca a la Copa Libertadores. El segundo, un ajustado 1-0 en el Monumental con penal convertido por Leandro Paredes.
"La primera fue más importante porque nos clasificó a Copa Libertadores, pero la otra también fue muy importante", sostuvo el técnico. Precisamente, eligió a Leandro Paredes como el mejor jugador del fútbol argentino actual, destacando su rendimiento en esos encuentros decisivos.
Del otro lado de la balanza, la derrota ante Racing en las semifinales del Clausura 2025 fue la que más le dolió. "Por todo el contexto de lo que pasó pospartido, yo quería ganar ese partido", admitió, recordando el gol de Maravilla Martínez que eliminó al xeneize del torneo.
El ciclo de Úbeda tuvo varios tropiezos que marcaron su destino. Boca quedó eliminado de la Copa Libertadores en fase de grupos tras caer 1-0 ante Universidad Católica, también cayó en octavos del Torneo Apertura ante Huracán por 2-3 en La Bombonera, y no pudo superar a Racing en las semifinales del Clausura.
Sobre la eliminación continental, el técnico distribuyó responsabilidades: "Evidentemente, hemos cometido algunos errores que no nos han dejado llegar a eso, sumado a lesiones, expulsiones y malos arbitrajes". Su balance final fue de 17 victorias, siete empates y ocho derrotas.
En su autoevaluación, Úbeda se puso un siete en trabajo y un cinco en resultados. Cuando se le preguntó por su mayor virtud como entrenador, fue directo: "Mi relación con los jugadores". Respecto a posibles arrepentimientos, fue categórico: "No tengo mucho".
El contrato de Úbeda vencía el 30 de junio y Juan Román Riquelme decidió no renovárselo tras la eliminación en Libertadores. "Todos entendemos las exigencias de los equipos grandes y mucho más Boca", había expresado el técnico en Radio La Red, reconociendo que dependían mucho de ese resultado continental.
Curiosamente, cuando habló de su mayor logro como entrenador, Úbeda no mencionó ningún momento en La Bombonera: "Salir campeón con Racing", precisó, recordando su paso exitoso por la Academia antes de llegar al mundo xeneize como ayudante de campo de Russo.
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