El juez federal 2 de Morón, Jorge Ernesto Rodríguez dictó prisión preventiva para cuatro acusados por el triple crimen de Florencio Varela y ordenó liberar a una quinta detenida por falta de pruebas.
La medida alcanza a Ramiro Luis Mansur, Eugenia Magdalena del Valle Quispe Gallardo, Emilce Chieto y David Alberto Godoy, quienes seguirán presos por el caso.
María Inés Olivera quedó en libertad inmediata por falta de pruebas, aunque sigue vinculada a la investigación.
Todos habían sido detenidos a principios de septiembre, excepto Godoy, que ya estaba preso por otra causa en CABA al momento de ser imputado por el triple crimen.
Para el magistrado, los imputados formaban parte de una organización criminal dedicada principalmente al tráfico de drogas, con distintas jerarquías y distribución de funciones en puntos del AMBA.
El juez valoró pericias sobre teléfonos celulares, análisis de comunicaciones, movimientos de dinero y transferencias bancarias, además de datos de billeteras virtuales, registros de vehículos, imágenes y testimoniales.
Esas tareas fueron realizadas por DDI La Matanza y la Policía Federal Argentina, según la resolución judicial.
La resolución señaló que no era necesario que todos se conocieran ni que participaran de cada maniobra, porque cada uno hacía distintos aportes dentro del funcionamiento de la estructura.
El expediente describe una estructura con distintas jerarquías y distribución de funciones, sin que cada integrante deba conocer a todos los demás.
Los cuatro fueron procesados como coautores de privación ilegal de la libertad coactiva agravada y reiterada, homicidio agravado reiterado y tráfico de estupefacientes en transporte con fines de comercialización, agravado por intervención organizada de tres o más personas.
El magistrado trabó un embargo por $1.000.000.000 sobre los bienes de cada uno de los procesados.
Para los investigadores, Mansur es el “NN Ramiro” que figuraba en el expediente y habría integrado la segunda línea de la organización, en tareas logísticas vinculadas a los homicidios.
Según testimonios, luego de cometidos los homicidios, acercó ropa limpia hasta inmediaciones del barrio 1-11-14 a Matías Osorio, “Pequeño J” y “El loco David”.
Chieto, esposa del detenido Bernabé Jesús Mallón, de 42 años, habría colaborado con la huida de Morales Huamani, quien permanece prófugo.
Quispe Gallardo sería una “mula” de la organización en el tráfico de drogas y había mantenido una relación con “Pequeño J”, con quien vivió en su casa, donde se secuestró una carta de amor.
El 19 de septiembre de 2025, Morena Verdi, Brenda del Castillo y Lara Gutiérrez fueron llevadas engañadas desde La Matanza, donde residían, hacia Florencio Varela.
Allí las secuestraron, asesinaron y enterraron en el fondo de una casa de Chañar 702, en Villa Vatteone, donde fueron halladas cinco días después.
Antonio del Castillo, abuelo de las primeras dos víctimas, dijo a Clarín: “Se las extraña un montón”, cuando la familia realizó actividades para recordar a las chicas y exigir justicia.
Por el caso hay 16 personas detenidas. La última en caer, el 13 de octubre, fue Luis Alan Valverde Rodríguez, de 40 años, tío paterno de “Pequeño J”, el presunto líder de la banda.
Valverde Rodríguez, de nacionalidad peruana, era conocido como “papa” o “Lima”, al igual que casi todos los demás imputados.

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