El director general de la Société d’exploitation de la tour Eiffel, Patrick Branco Ruivo, anunció su renuncia al cargo con efecto a fin de año.
La decisión llega tras la polémica por el apartamiento de empleadas durante una visita privada de un grupo religioso hinduista el 5 de septiembre.
Según Euronews, el episodio derivó en una huelga y en el cierre del monumento más emblemático de París.
La investigación interna, conducida por un estudio externo, determinó que existió una serie de disfunciones y fallos en la estructuración de las visitas protocolarias.
Branco Ruivo, al frente de la empresa desde finales de 2018, admitió que las trabajadoras fueron desplazadas, pero negó haber impartido directivas en ese sentido.
El 5 de septiembre, la Torre Eiffel organizó un recorrido privado por el segundo piso para una delegación del movimiento BAPS, una corriente hinduista conservadora.
Según los sindicatos, unas 20 empleadas fueron desplazadas de sus puestos durante el evento.
El personal denunció que recibió consignas que llevaron a las mujeres a ser apartadas, reemplazadas e invisibilizadas por razón de su sexo.
Como respuesta, el personal convocó una huelga para el 7 de septiembre que obligó al cierre completo del icónico edificio durante toda la jornada.
El BAPS desmintió ser el origen de las consignas y sostuvo que nunca solicitó que las trabajadoras fueran ocultadas, retiradas o apartadas.
La organización pidió disculpas por cualquier dolor o inconveniencia causada y contrató a una consultora de comunicación de crisis para gestionar las repercusiones.
La sociedad gestora reconoció que la delegación solicitó que el recorrido se organizara limitando las interacciones con mujeres y admitió que esas condiciones no deberían haberse aceptado.
La pesquisa interna, sin embargo, no precisó quién tomó la decisión ni en qué nivel de la cadena de mando se originaron las instrucciones.
El alcalde de París, Emmanuel Grégoire, calificó la situación de absurda, injusta e inaceptable e impulsó dos investigaciones paralelas.
Una investigación interna fue conducida por un estudio externo y otra está a cargo de la inspección general de la ciudad, que aún no entregó sus conclusiones.
El funcionario tomó nota de la decisión responsable de Patrick Branco Ruivo y reconoció su compromiso con la torre desde su nombramiento a finales de 2018.
El presidente del consejo de administración, Ariel Weil, anunció que exigirá la creación de un departamento de protocolo dedicado y programas de formación en igualdad de género.
La Torre Eiffel, de 330 metros de altura, es uno de los monumentos más emblemáticos de París.
Con información de Infobae y Euronews.

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