Una torre de 18 pisos y 4 subsuelos en Caballito volvió a poner en el centro del debate la construcción en altura en la Ciudad de Buenos Aires. El martes por la tarde, el desmoronamiento de una pared lindera a la obra alertó a los vecinos y reabrió una convivencia que ya venía marcada por la tensión.
La obra se levanta sobre Díaz Vélez y Virasoro, en una manzana triangular de Caballito, y supera en altura a las construcciones cercanas. Según la nota de Clarín, impacta a tres parcelas vecinas de casitas bajas y forma parte de un grupo de 11 construcciones aprobadas mediante convenios urbanísticos.
La figura del convenio urbanístico fue una de las políticas más polémicas durante la gestión del ex jefe de gobierno Horacio Rodríguez Larreta. Está regulada por el artículo 10.9 del Código Urbanístico y permite construir por fuera de la norma general en altura, metros cuadrados y morfología. El dinero se debía destinar a un Fondo de Desarrollo Urbano Sustentable para reconversión de oficinas y viviendas en el centro.
Estos convenios requerían una resolución de factibilidad del Ejecutivo, debate y aprobación en la Legislatura porteña mediante doble lectura y audiencia pública. Fueron criticados por generar excepciones arbitrarias y sobrecarga a la infraestructura de barrios de casas bajas, y el Ejecutivo no volvió a impulsarlos.
La pared que cedió es la de la escalera que lleva a la vivienda del primer piso, lindera a la obra y sobre Díaz Vélez al 5400. La vecina afectada contó que no había nadie en casa ni transitando por la escalera cuando volvió y encontró toda la mampostería sobre los escalones y el hueco hacia el otro lado.
«Recién durante la madrugada pudimos volver a casa», relató. Pese a estar muchas horas fuera y quedarse sin luz, dijo estar relativamente tranquila porque la empresa respondió a la emergencia y en esas horas se organizaba una reunión con la aseguradora. También hubo despliegue de Emergencia, Defensa Civil y Bomberos de la Ciudad.
La relación con la obra tiene cinco años y 2021. «En 2021 nos enteramos lo que se iba a construir acá y no podíamos creerlo», recordó la vecina. También mencionó que, cuando se construyeron los subsuelos, el miedo creció porque «muchas veces vimos derrumbes, e incluso muertes, en casas linderas a este tipo de obras tan grandes».
La mujer recordó además la muerte de dos hermanos que vivían juntos en una casa tipo PH y cuya vivienda estaba pegada a una obra. En la parcela de Pedro Goyena 551 se proyectaba un edificio de diez pisos con dos subsuelos de cocheras. En medio de la excavación cedió la medianera y provocó la tragedia.
Según el relato, los vecinos venían denunciando esa obra y un día antes del derrumbe habían hecho una presentación judicial que fue rechazada. En el barrio, la vecina señaló que «en sólo dos cuadras tenemos seis obras» y otras tantas terminadas, y que en la manzana de la torre las casitas tienen cien años.
Con información de: Clarín, Último Momento.

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