El Servicio Meteorológico Nacional emitió este domingo una alerta amarilla para el AMBA por la llegada de fuertes tormentas, vigente hasta la noche.
El pronóstico advierte por precipitaciones de variada intensidad, algunas localmente fuertes, con acumulados de entre 20 y 50 milímetros que podrían superarse en forma local.
Además, el SMN señala ocasional granizo, ráfagas intensas y actividad eléctrica frecuente durante el paso de las tormentas.
La advertencia no se limita a la zona metropolitana. Gran parte de la Provincia de Buenos Aires está afectada, junto con Entre Ríos, Córdoba y San Luis.
También se incluyen el sur de Santa Fe, el este de Mendoza y el noreste de La Pampa, con fenómenos que podrían ser de mayor intensidad en algunas zonas.
En el norte del país, también se esperan fuertes precipitaciones en Formosa y Misiones, según la información difundida por el organismo.
Las tormentas afectarán también otras 9 provincias, con el mayor foco en el centro del país, donde en algunos casos se elevó el nivel de alerta.
En algunas localidades del noroeste bonaerense, el sur cordobés y santafesino y el norte pampeano se esperan fenómenos de mayor intensidad, por lo que la alerta se elevó a nivel naranja.
La información del SMN describe un escenario de precipitaciones en cortos períodos, con posibilidad de acumulados superiores en forma local y fenómenos puntuales más intensos.
Para el AMBA, la advertencia llega en un fin de semana en que las lluvias vuelven a la zona y el pronóstico mantiene la atención sobre la intensidad de las tormentas.
El organismo también señala que las tormentas podrían estar acompañadas por abundantes precipitaciones en cortos períodos, un dato que define la velocidad con la que se acumula el agua.
En el mapa de la advertencia, el noroeste bonaerense aparece como una de las zonas con mayor riesgo, junto con el sur cordobés, el sur santafesino y el norte pampeano.
La elevación a alerta naranja en esas áreas indica que los fenómenos podrían ser de mayor intensidad, aunque la información no detalla localidades específicas.
En el plano climático, el dato central es que El Niño no se cierra en diciembre. Según los especialistas citados, lo que se corre es su pico máximo, que podría llegar en enero de 2027.
El evento finalizaría entre febrero y mediados del otoño, y sus efectos en la cuenca del Plata se sentirían al menos hasta abril.
El pronóstico combina tormentas, lluvias y fenómenos intensos en un mismo fin de semana para gran parte del país.

Comentarios