El tesorero de la AFA, Pablo Toviggino, quedó bajo la lupa por una fuerte contradicción entre su nivel de vida y sus declaraciones juradas presentadas ante la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA): según fuentes judiciales, no pagó un peso de Impuesto a las Ganancias en 2024.
Inscripto en ARCA solo como trabajador autónomo, Toviggino declaró ingresos por casi 13 millones de pesos en la Argentina, sumó ingresos exentos y registró consumos por casi 10 millones. Con esos números, había pensado que no le correspondía tributar en el 2024.
Los antecedentes muestran un patrón de pagos bajo. Según las mismas fuentes, en 2023 pagó casi 4 millones de pesos; en 2022, 2,6 millones; en 2021, 2 millones; en 2020, 300 mil, y en 2019, 180 mil. Antes de ese año no registraba pagos ante la AFIP.
En 2016, Toviggino —referente de la Federación Santiagueña de Fútbol— fue designado presidente ejecutivo del Consejo Federal. Desde allí, de la mano de Claudio Tapia, escaló hasta convertirse en tesorero de la AFA, uno de los cargos más sensibles del manejo financiero.
En su indagatoria ante el juez Diego Amarante, el mes pasado, intentó explicar su situación: "Vivo en Pilar, en una casa alquilada. Vivo solo. Soy trabajador autónomo. A mí nadie me paga un sueldo. Percibo $5.000.000. Me alcanza para subsistir".
Sin embargo, ninguna de las explicaciones parece encajar con su nivel de vida. A Toviggino se lo vincula con una mansión en Pilar valuada en 17 millones de dólares, además de otros gastos elevados como su pasión por los caballos de salto.
Un informe comercial de Nosis lo ubica en el nivel socioeconómico B, con ingresos estimados entre $3,8 y $6,1 millones mensuales. En paralelo, declara un endeudamiento financiero de apenas $55.000 y compromisos mensuales por $11.163.
Su entramado empresario muestra otra escala: a través de firmas vinculadas controlaría 35 propiedades y 135 vehículos. Su pareja, además, habría movido plazos fijos por dos millones de dólares y realizado viajes al exterior —algunos en vuelos privados—.
También aparece ligado a sociedades como DCT SRL, HT, Indunoa, SOMA, Bori SRL, Norte Argentino SRL y 5 Esperanzas SA. Una de ellas, SOMA, fue la compradora original de la mansión de Pilar.
En un dictamen, el fiscal santiagueño Pedro Simón sostuvo que detrás de estas maniobras podría haber "una defraudación sistemática, organizada y prolongada en el tiempo" contra la AFA. También apuntó a la evasión fiscal mediante facturas presuntamente falsas de algunas de esas empresas.
Según el fiscal, empresas vinculadas a Toviggino emitieron comprobantes para justificar transferencias de la AFA, aunque los servicios "no habrían sido efectivamente prestados". En marzo, el juez Amarante procesó a Tapia y a Toviggino por apropiación indebida de tributos agravada y de recursos de la seguridad social por $19.300 millones no ingresados.
El caso expone las contradicciones de un dirigente que maneja las finanzas del fútbol argentino mientras presenta ante el fisco una situación económica que no condice con su patrimonio declarado ni su estilo de vida ostentoso en la zona norte del Gran Buenos Aires.

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