Una tesorera del Banco Nación de San Pedro es investigada por el robo de más de 40 millones de pesos de la sucursal donde trabajaba, dinero que habría utilizado en parte para cancelar deudas de tarjetas de crédito. El caso se destapó tras un arqueo contable que no cerró los números y se confirmó con las filmaciones de las cámaras de seguridad.
Según informó el Ministerio Público Fiscal, M.C.N., una mujer de 36 años, se desempeñaba como responsable del Servicio de Cajas y de la administración de los fondos del Tesoro en la sucursal San Pedro del BNA. Los investigadores sostienen que la empleada aprovechó sus funciones para retirar grandes sumas de dinero y realizar pases contables sin respaldo en efectivo.
La maniobra fraudulenta se descubrió en octubre de 2025, cuando un arqueo preventivo detectó inconsistencias en el dinero del tesoro de la sucursal. Al día siguiente, la Gerencia Zonal del BNA intervino la sucursal e hizo un control integral con personal especializado, que confirmó el faltante de 40 millones de pesos.
La investigación, que recayó en la Sede Fiscal Descentralizada San Nicolás, identificó dos episodios clave. El primero ocurrió el 31 de julio de 2025, cuando la tesorera retiró dinero del "tesoro reserva", lo ocultó en una bolsa de nailon entre sus prendas y se retiró de la sucursal. Posteriormente registró un pase de 10 millones de pesos desde el "tesoro latón" hacia un cajero automático para encubrir el retiro.
El segundo episodio data del 8 de agosto de 2025. En esa fecha, la mujer extrajo fajos de billetes de 20 mil pesos del "tesoro libre" y los ingresó en un cajero para cancelar deudas de sus tarjetas de crédito por 16 millones de pesos. Nuevamente realizó pases virtuales por la misma suma para equilibrar las cuentas en los papeles.
Las cámaras de seguridad del banco registraron ambas maniobras, mostrando a la tesorera manipulando billetes en sectores restringidos y retirando grandes sumas en efectivo. Además, se incorporaron como prueba los comprobantes de las tarjetas de crédito a su nombre, que coinciden en fecha, monto y horario con las operaciones sospechosas.
Los empleados del BNA consultados describieron irregularidades en los traspasos de fondos y señalaron que la tesorera hacía movimientos contables sin respaldo físico. Un testigo indicó que el día del arqueo que expuso su maniobra, la mujer se encontraba "consternada y en otro planeta".
"Me voy a matar porque los arruiné, te quiero y no quise hacer mal a nadie, no sé lo que pasó", habría escrito la tesorera a una compañera por WhatsApp tras retirarse de la sucursal el día que se descubrió el faltante.
Las autoridades del Banco Nación se constituyeron como querellantes en la causa. Si es condenada, la mujer podría recibir hasta 10 años de prisión por el delito de administración fraudulenta agravada por el monto y su condición de empleada bancaria.

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