La eliminación de subsidios energéticos del gobierno de Javier Milei generó un impacto desigual en todo el país, con diferencias abismales entre las facturas que pagan los usuarios de Ciudad de Buenos Aires y el conurbano respecto a otras provincias. Según un informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la UBA y el Conicet, las brechas tarifarias alcanzan hasta cinco veces entre regiones.
En el caso de la energía eléctrica, los usuarios sin subsidio de Neuquén enfrentan las facturas más altas del país con $153.580 mensuales, seguidos por Río Negro con $115.282. En el extremo opuesto, los usuarios de Edenor y Edesur en el AMBA pagan en promedio $53.224 y $54.705 respectivamente, menos de la mitad que en la Patagonia.
Para quienes mantienen subsidios, la disparidad persiste pero en menor escala. Neuquén lidera nuevamente con facturas de $88.924, mientras que en el área metropolitana los usuarios de Edesur pagan $28.281 y los de Edenor $28.569. Las provincias del norte como Formosa registran los valores más bajos con $25.321.
El gas por red presenta un panorama similar de inequidad regional. Los usuarios sin subsidio de Tierra del Fuego afrontan facturas promedio de $209.502, casi seis veces más que los tucumanos que pagan $36.979. En el norte del conurbano bonaerense, el promedio asciende a $41.660.
Entre los usuarios con subsidio de gas, la Patagonia concentra los mayores costos: Tierra del Fuego con $127.893 y Santa Cruz con $123.423. Mientras tanto, en Tucumán pagan apenas $30.148 y en Bahía Blanca $31.228.
El nuevo esquema implementado desde mayo de 2026 mediante la Resolución 109/26 establece precios estacionales de energía en todo el país. Sin embargo, el ritmo de aumentos del Valor Agregado de Distribución (VAD) varía según cada provincia, amplificando las diferencias regionales.
Para el gas, el sistema identifica dos segmentos: usuarios sin subsidios que pagan el costo pleno y otros con bonificaciones del 50% más un 25% adicional hasta cierto umbral de consumo. La factura promedio nacional para usuarios sin subsidio alcanza $71.732 mensuales, mientras que quienes conservan ayuda estatal pagan $52.040.
El IIEP precisó que en las facturas sin subsidio, el 47% corresponde al precio del gas, 31% al VAD y 22% a impuestos. Para usuarios subsidiados, estas proporciones cambian a 27%, 51% y 22% respectivamente, evidenciando cómo el Estado nacional transfiere el peso fiscal a las distribuidoras locales.

Comentarios