El ministro de Economía, Luis Caputo, volvió a calibrar en noviembre los aumentos de luz y gas para no presionar la inflación de corto plazo. Por tercer mes consecutivo, el Estado liberó recursos para mantener la ayuda a la mitad de los hogares con menores ingresos, más de lo previsto en el cronograma de reducción de los Subsidios Energéticos Focalizados.
En el AMBA, la luz trepará 3,57% promedio y el gas lo hará 2,17% a nivel nacional. Las líneas de colectivos que cruzan la avenida General Paz o el Riachuelo mantendrán boletos congelados, a diferencia de las administradas por la Ciudad o la provincia de Buenos Aires, mientras la Nación prometió más dinero para cubrir las operaciones del transporte público que cruza la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano.
El esquema original, definido con el saliente secretario de Coordinación de Energía y Minería, Daniel González, preveía subsidios del 55% sobre un consumo base bonificable de 150 kWh. Ahora, los subsidios se mantienen en 75% para luz y 74,25% para gas, con 200 kWh bonificables en electricidad, salvo en las provincias del norte.
Según el Instituto Interdisciplinario de Economía Política de la UBA y el Conicet, hasta mediados de octubre los subsidios energéticos habían subido 8% real interanual hasta $5.597.492 millones. En tanto, los subsidios al transporte cayeron 25% real interanual entre enero y octubre, lo que arroja una baja acumulada de 3% contra el mismo período del año anterior.
En el medio, Economía les debe a las empresas de colectivos y al sistema ferroviario unos $130.000 millones. Claudio Caprarulo, director de Analytica, señaló que el superávit primario acumulado está en línea con los objetivos revisados, pero advirtió que el desafío es la consistencia de una política fiscal expansiva en un proceso de dolarización de carteras típico de periodos electorales.
La consultora Economía & Energía detectó que, en los primeros diez meses de 2026, la tarifa de Edenor subió 6% real y la de gas natural de Metrogas trepó 5%. Con la reducción de beneficios por zona fría, las boletas de Camuzzi Gas del Sur subirán por única vez un 32% promedio en la Patagonia.
El ministro combina cada fin de mes múltiples variables: definir aumentos de tarifas, cumplir contratos de concesión con empresas de transporte y distribución, calibrar el gasto en subsidios y mantener el superávit fiscal. El objetivo es no tensar de más la situación social ni los bolsillos de las familias, aunque el ajuste permanente siga en marcha.
En electricidad, la parte bonificable persiste en 200 kWh en todo el país, con excepción de las provincias del norte; en gas, el consumo bonificable depende de la demanda promedio de cada región. Así, aunque continúan los aumentos, son más bajos que los que se podrían aplicar si la velocidad del ajuste siguiera su marcha original.

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