Un momento de tensión se vivió en el partido entre Belgrano y Gimnasia de Jujuy por la Copa Argentina cuando Lucas Zelarayán, conocido como el Chino, sufrió un extraño episodio que obligó a interrumpir el juego.
El mediocampista había ingresado desde el banco de suplentes apenas 7 minutos antes cuando, de manera repentina, quedó de pie y rígido en el medio del campo, aparentemente sin conexión con el entorno que lo rodeaba.
La situación generó inmediata preocupación entre compañeros y rivales, quienes se acercaron para ayudarlo a recostarse mientras la confusión se apoderaba del estadio. El árbitro Daniel Alberto Zamora, que se encontraba cerca del episodio, no dudó en hacer señas para el ingreso de la ambulancia, incluso antes de que llegaran los médicos del plantel.
Aunque el Chino intentó incorporarse, los profesionales médicos se lo impidieron como medida de precaución. Finalmente, la ambulancia no fue necesaria y el jugador pudo abandonar el campo caminando por sus propios medios, dirigiéndose al vestuario donde quedó bajo observación médica primaria.
Desde el banco de Belgrano tranquilizaron a los hinchas al confirmar que el futbolista "está totalmente recuperado". El partido entre el Pirata cordobés y el Lobo jujeño continuó su desarrollo normal tras la interrupción.
Este tipo de episodios, aunque poco frecuentes, generan siempre gran preocupación en el fútbol argentino, especialmente después de casos similares que han ocurrido en el pasado. La rápida atención médica y la evolución favorable del jugador permitieron que la situación no pasara a mayores.
El encuentro por la Copa Argentina siguió su curso con normalidad, mientras Zelarayán permanecía en observación para descartar cualquier complicación posterior al extraño episodio que vivió en el campo de juego.

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