Un episodio de extrema violencia sacudió el fútbol argentino este sábado cuando el partido entre San Martín de San Juan y Nueva Chicago fue suspendido tras la agresión al arquero visitante Facundo Masuero. El guardameta de 26 años fue hospitalizado después de que un petardo explotara cerca suyo al finalizar el primer tiempo en el Estadio Hilario Sánchez.
El árbitro Federico Benítez tomó la decisión de suspender el encuentro por falta de garantías de seguridad, cuando San Martín ganaba 1-0 con gol de Sebastián Jaurena. Las imágenes de la transmisión oficial mostraron a Masuero tendido en el césped, rodeado por compañeros y rivales, mientras el cuerpo médico ingresaba para asistirlo.
Según el relato del portal Tiempo de San Juan, el incidente ocurrió cuando el arquero se agachó para recoger sus pertenencias, entre ellas una botella de agua. En ese momento, un petardo arrojado desde la tribuna local explotó cerca de él, dejándolo aturdido y tendido sobre el césped. La detonación fue tan fuerte que requirió su inmediato traslado en ambulancia.
Nueva Chicago emitió un comunicado oficial confirmando que su arquero "sufrió una lesión tras el impacto de un elemento de estruendo arrojado desde la tribuna local" y que debió ser trasladado a un centro de salud. El club de Mataderos cerró su mensaje con un "Fuerza, Facu" dirigido al jugador hospitalizado.
Masuero, quien está cedido en Nueva Chicago desde Defensa y Justicia, había tenido una buena campaña con el Torito. El exjugador de Arsenal de Sarandí acumulaba 11 partidos jugados en la Primera Nacional, con nueve titularidades consecutivas y tres vallas invictas en su haber.
El Tribunal de Disciplina de la AFA será el encargado de analizar los informes del árbitro y definir los pasos a seguir, incluyendo una eventual reanudación en otra fecha o posibles sanciones para San Martín de San Juan. El árbitro Benítez mantuvo una reunión con entrenadores y capitanes antes de confirmar la suspensión definitiva.
En el aspecto deportivo, este resultado parcial era crucial para ambos equipos. Nueva Chicago llegaba al partido en el undécimo lugar de la Zona B con 18 puntos, a solo dos unidades de los puestos de descenso. Por su parte, San Martín de San Juan ocupa la octava posición con 20 puntos y el último lugar del Reducido por diferencia de gol.
Este lamentable episodio vuelve a poner en evidencia los problemas de seguridad en el fútbol argentino, especialmente en categorías donde los controles suelen ser menos estrictos que en Primera División. La violencia en las canchas continúa siendo una asignatura pendiente para las autoridades del deporte.

Comentarios