El fútbol argentino se prepara para vivir una nueva edición del Superclásico. El encuentro, que marcará la historia con el número 267, se disputará el domingo 1 de noviembre a las tres de la tarde en la Bombonera. Con la renovación de planteles propia de cada temporada, el clásico promete ser un laboratorio de historias: ocho debutantes seguros (cuatro por bando) y otros dos posibles, mientras que al menos 14 futbolistas esperarán en el banco su oportunidad de ingresar.
Por el lado de River, las cuatro incorporaciones fuertes para el torneo Clausura vivirán su estreno: Nicolás Otamendi, Tobías Andrada, Thiago Almada y Ángel Correa. Aunque todos debutan con la camiseta millonaria, ya enfrentaron a Boca con otros clubes. Otamendi, con su experiencia en Vélez, tuvo un historial de dos triunfos, un empate y una derrota; además, marcó en el último Mundial de Clubes contra el Xeneize. Correa, por su parte, volverá a enfrentar a Boca después de 12 años, recordando sus goles con la camiseta de San Lorenzo en 2013.
En Boca, la incógnita principal es la titularidad de Sebastián Villa o Alan Velasco. Villa, ex Independiente, tiene un historial exitoso ante River con dos goles. El arquero colombiano Álvaro Montero también debutará, al igual que el uruguayo Leandro Lozano, quien ya enfrentó al Millonario con Nacional de Montevideo y Argentinos Juniors. Además, dos productos de las inferiores, Jagger Herrera y Leo Flores, sumarán sus primeros minutos en el clásico.
La experiencia no siempre garantiza la titularidad. Gonzalo Montiel, el jugador con más Superclásicos jugados (14 partidos), podría estar en el banco, al igual que Sebastián Driussi, quien acumula 11 encuentros y tres goles. En los bancos de suplentes también esperan su bautismo figuras como Francisco Ortega y Mauro Arambarri en River, y Enner Valencia en Boca. El clásico no solo es un partido, sino un cruce de memorias y aspiraciones personales.

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