Desde el domingo, los colectivos y el subte de la Ciudad de Buenos Aires tendrán un aumento del 3,9%, mientras los peajes porteños subirán por inflación.
El ajuste llega tras el anuncio del Gobierno nacional, que acordó con las cámaras empresarias mantener congelada la tarifa de los colectivos que circulan entre la Ciudad y la Provincia al menos durante noviembre.
Con el nuevo cuadro, el boleto mínimo de los colectivos bajo jurisdicción porteña pasará de $920,48 a $956,69, el subte subirá de $1.817 a $1.887 y el boleto mínimo provincial se ubicará en $1.276,08.
La diferencia con la Provincia se agranda porque allí el ajuste será de 5,02%, mientras los colectivos nacionales seguirán en $742,81. Esa brecha vuelve a poner en debate la disparidad tarifaria entre las tres jurisdicciones.
En las autopistas porteñas, los peajes para autos en hora pico también cambian: en Perito Moreno y 25 de Mayo pasarán a $6.914,08, y en Illia a $2.874,44.
El mecanismo de actualización vincula los aumentos mensuales del IPC del INDEC más un 2% sobre la tarifa anterior para colectivos y subte. En el caso de los peajes, el ajuste de este mes está sujeto únicamente al índice de inflación.
Según información oficial, la Ciudad destina unos US$390 millones por año al funcionamiento del transporte público: US$170 millones para colectivos y US$220 millones para el subte. La actualización busca recomponer el atraso tarifario y considera que la Ciudad cubre el 70% de los subsidios.
Desde el 1° de noviembre, las tarifas de los colectivos porteños con SUBE serán: $956,69 de 0 a 3 kilómetros; $1.063,04 de 3 a 6; $1.144,92 de 6 a 12; y $1.226,87 de 12 a 27 kilómetros.
El subte mantiene descuentos para pasajeros frecuentes: 20%, 30% y 40% al superar 20, 30 y 40 viajes. También se conservan los beneficios de la Red SUBE al combinar viajes en colectivos de la Ciudad.
La Ciudad asumió la potestad sobre 27 líneas de colectivos y desde entonces incorporó reorganización de recorridos, multipago, cámaras de monitoreo y pictogramas para personas con autismo. Aún no se sabe si la decisión de Nación de aumentar subsidios y congelar el boleto interjurisdiccional impactará en los próximos ajustes porteños.
Para quienes abonen con tarjetas o tecnología NFC, se mantiene una tarifa promedio definida entre el boleto más bajo y el más alto, con el objetivo de agilizar el sistema de pago en el uso diario.
El esquema se estableció en marzo del año pasado y se mantuvo en 2026, aunque la evolución de los subsidios nacionales podría modificar las decisiones futuras.

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