La automotriz Stellantis, dueña de Fiat y Peugeot, no descarta cerrar sus fábricas en la Argentina. El anuncio lo hizo Herlander Zola, director para Sudamérica, en una entrevista con el medio brasileño Exame.
Zola dirige la unidad sudamericana desde hace un año, en reemplazo de Emanuele Cappellano. Es el primer ejecutivo nacido en Brasil en ocupar ese cargo. En estos 12 meses visitó la Argentina, estuvo en Buenos Aires y Córdoba, y en noviembre tiene previsto viajar a tierra cordobesa para inaugurar la nueva planta de motores en el barrio de Ferreyra.
La compañía atraviesa un momento complejo. En mayo eliminó un turno de producción en su planta de El Palomar, tras la fuerte caída de exportaciones y ventas de sus modelos Peugeot 208 y 2008.
En la fábrica de Córdoba, donde produce el Fiat Cronos y las camionetas medianas Fiat Titano y RAM Dakota, ralentizó el ritmo de fabricación de las camionetas para adecuarlo a la demanda actual del mercado brasileño.
Este año los mercados de Argentina y Brasil marchan a ritmo diferenciado. En Brasil se espera que la venta de autos ronde los tres millones de unidades, mientras que en la Argentina caen producción (-16,9% en nueve meses) y ventas (-13%). Además, la participación de autos de origen chino pasó de menos de 5% a casi 20%.
En ese contexto, Zola aseguró que las dos fábricas de Stellantis en la Argentina no tienen garantizada su continuidad. “Todo puede suceder”, dijo el directivo el martes. Consultado sobre si podría cerrar fábricas, Zola dijo que es un tema que están mirando. En las dos fábricas trabajan 5.000 personas.
El directivo detalló que Peugeot pasó de dos turnos a uno, con la desvinculación vía retiros voluntarios de al menos 600 operarios. Según dijo, Peugeot tenía una cuota de mercado de aproximadamente el 9% en Argentina el año pasado y hoy ronda el 5%. Aseguró que esta caída explica los ajustes en Palomar, de donde provenía la mayor parte de su volumen, y que está relacionada con la apertura del mercado argentino el año pasado.
Y agregó que la apertura del cupo de autos electrificados, casi todos de origen chino, impactó en particular en la venta de la marca francesa. Dijo que el avance chino se produjo a un ritmo vertiginoso, que todas las marcas que producían en Argentina sufrieron en el mercado interno y que los autos producidos en Brasil también comenzaron a ingresar con mucha más competitividad que los producidos en Argentina.
¿Podría Stellantis cerrar fábricas? Zola no dio muchas vueltas: “Tenemos dos plantas allí. Dependiendo del mercado, las regulaciones y la competitividad del producto, podríamos trasladarnos de una a otra, mantener ambas, cerrar una y conservar la otra, o cerrar ambas. El costo de la mano de obra en Argentina es prácticamente el doble que en Brasil. Todo puede suceder. Por eso la previsibilidad es tan importante”.
De todas maneras, agregó que la decisión no depende únicamente de Argentina, ya que este centro industrial abastece a Sudamérica, y Brasil representa el 65% del volumen de la región. Dijo que hasta que no haya certeza sobre lo que sucederá en el mercado brasileño, es difícil tomar decisiones industriales seguras. Agregó que cambios como el próximo gobierno y el tipo de cambio también podrían alterar significativamente la competitividad de los automóviles Peugeot.
Con información de: Clarin y Último Momento.

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