El Starship de SpaceX logró el lunes alcanzar la órbita terrestre por primera vez durante un vuelo de prueba, un paso clave para las misiones que Elon Musk planea hacia la Luna y Marte.
Unos 25 minutos después de despegar desde Texas, el cohete más grande y potente diseñado hasta ahora comenzó a orbitar la Tierra y desplegó satélites operativos.
El vuelo, que inicialmente debía durar diez horas, se acortó por un problema en uno de sus motores. La etapa superior, la nave, realizó dos órbitas en lugar de seis y descendió de manera controlada, con una amerización algo brusca en el Pacífico, tres horas después del lanzamiento.
La etapa inferior, que impulsó el conjunto, cayó como estaba previsto al inicio del vuelo en las aguas del golfo de México. Este 14º vuelo de prueba se produce tras diez años de desarrollo y tres años de ensayos, y marcó el primer intento de llegar a la órbita.
«Es una hazaña haber logrado llegar a la órbita», dijo Kathleen Curlee, analista espacial en la Universidad de Georgetown. Pero advirtió que el problema de motor y la falta de un vuelo de diez horas impiden hablar de un éxito rotundo.
Antes del despegue, Jake Berkowitz, ingeniero de SpaceX, aseguró: «Solo iremos a órbita si todo parece estar en orden en todos los frentes». La decisión de continuar resultó delicada porque uno de los motores de la nave se detuvo prematuramente durante el ascenso.
La misión desplegó con éxito 26 satélites Starlink de nueva generación, que aumentarán la constelación de internet satelital de la empresa. Además, SpaceX anunció que esta semana realizará otros tres lanzamientos, uno de los cuales llevará una tripulación de astronautas a la Estación Espacial Internacional.
El avance llega en un momento de presión para SpaceX, que protagonizó una sonada salida a bolsa en junio. Kathleen Curlee explicó que la empresa enfrenta exigencias del público y de los inversores para llevar a cabo pruebas espectaculares, porque lo contrario sería percibido como un fracaso.
El objetivo de Elon Musk es hacer totalmente reutilizable al Starship, un megacohete que ya domina el mercado de lanzamientos comerciales con sus cohetes Falcon, parcialmente reutilizables. Sus planes incluyen enviar centros de datos al espacio y avanzar hacia la colonización de Marte.
Versiones modificadas de Starship también deben servir al programa lunar de la NASA y a vuelos de largo recorrido sobre la Tierra. Sin embargo, el desarrollo de esos proyectos se ha retrasado en los últimos años, por lo que el vuelo orbital abre una nueva fase de ensayos, con intentos de repostaje de combustible en órbita.
Con información de: Clarin, AFP.

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