La agencia financiera Standard & Poor's (S&P) mejoró la calificación de la deuda argentina en moneda extranjera a largo plazo de CCC+ a B-, marcando un hito en la recuperación crediticia del país. La decisión se basó en el avance del programa de austeridad fiscal y el aumento de compra de divisas por parte del Banco Central, entre otros factores clave.
Esta mejora sigue a la decisión similar de Fitch Ratings a principios de mayo, consolidando una tendencia positiva que los analistas consideran fundamental para reducir el riesgo país y facilitar el regreso a los mercados internacionales de capitales.
En su informe, S&P fundamentó la perspectiva estable en la expectativa de que el Gobierno mantenga el ajuste fiscal y que el Banco Central continúe aumentando sus reservas internacionales. La firma destacó una menor vulnerabilidad económica y una mejora gradual en la liquidez externa, mientras el gobierno logra fondos emitiendo bonos en dólares con garantías de organismos oficiales.
Sin embargo, la calificadora advirtió que aún persisten desafíos significativos. "Es probable que persistan tensiones en los próximos 12 a 18 meses" que podrían afectar la estabilidad económica, aunque considera que el gobierno podrá enfrentarlos sin caer en default ni en un canje de deuda estresado.
Sobre los fundamentos institucionales, S&P señaló que el historial de inestabilidad macroeconómica y los cambios bruscos de política económica afectan la credibilidad de las instituciones argentinas. No obstante, destacó los avances legislativos del gobierno de Javier Milei, subrayando que la estabilidad macroeconómica será clave para su implementación.
La agencia proyecta un crecimiento económico de 2,7% para 2026 y de cerca del 3% en los años siguientes, con desempeño dispar entre sectores. Mientras minería, energía y agro muestran crecimiento, otros sectores enfrentan dificultades en el contexto del ajuste económico.
Fernando Marull, titular de la consultora FMyA, destacó en diálogo con medios especializados que con las mejoras de dos de las tres principales calificadoras, el riesgo país "se puede acercar a 450 puntos básicos" solamente por este efecto. "S&P era la más reacia y se convenció por la compra de reservas y los nuevos préstamos que está colocando el Tesoro", explicó.
Por su parte, Camilo Tiscornia, director de C&T Asesores Económicos, coincidió en que este tipo de noticias ayudan a reducir el riesgo país, aunque advirtió que las calificadoras "a veces llegan un poco tarde" tanto para revisar al alza como a la baja.
Para los bonistas argentinos y los mercados porteños, esta mejora representa una señal positiva que podría traducirse en mayor liquidez y menores costos de financiamiento. El impacto se siente especialmente en la City porteña, donde operan las principales mesas de dinero y fondos de inversión que siguen de cerca estos indicadores.
La mejora crediticia también beneficia a empresas del AMBA que buscan financiamiento internacional, ya que la calificación soberana actúa como techo para las emisiones corporativas. Sectores como energía y agroindustria, con fuerte presencia en la región metropolitana, podrían acceder a mejores condiciones de crédito.

Comentarios