Distintos sindicatos y organizaciones sociales planificaron para este martes al mediodía un "abrazo" a la sede de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), ubicada en Alsina al 400 en el barrio porteño de Monserrat, en defensa de Abel Furlán y otros dirigentes desplazados por la Justicia.
La movilización busca ser una demostración de fuerza luego de que la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo resolviera el viernes pasado anular las elecciones de la Seccional Zárate-Campana realizadas entre el 2 y 4 de marzo, así como la elección nacional de autoridades del 18 de marzo, disponiendo la intervención judicial del gremio.
El sector sindical y sus aliados del Frente de Sindicatos Unidos (FRESU) apuntan a reunir un número importante de manifestantes en el corazón de la Ciudad de Buenos Aires. Una de las organizaciones que participará es la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), cuyo titular Rodolfo Aguiar advirtió que "si no vamos a una huelga general, se quedan con los sindicatos".
"Tenemos una Justicia que hace política, que ya gobierna y ahora también quiere conducir los gremios", señaló Aguiar, quien ya anticipó su propuesta para la reunión posterior al abrazo: "El único camino es la huelga general por tiempo indeterminado".
Luego de la manifestación en la sede porteña, los principales miembros del FRESU -que incluye además de UOM y ATE a Aceiteros, Aeronáuticos, Conadu, Conadu Histórica, Papeleros, Molineros y más de 140 entidades- se reunirán para evaluar medidas de fuerza contra el fallo judicial.
Abel Furlán denunció que "cada vez que hubo proyectos de ajuste, apertura económica y destrucción del aparato productivo, se intentó disciplinar a la organización sindical más importante de la industria". El dirigente metalúrgico calificó la decisión judicial como "una vergüenza; es un fallo arbitrario, injusto y malintencionado".
"Este no es un problema de dirigentes en una interna, sino que la dictadura y este gobierno atacan igual: intervienen a la UOM para destruir el salario", enfatizó Furlán, quien insistió en las críticas que había efectuado el viernes cuando denunció "una operación política, judicial y empresaria" para disciplinar al sindicato.
En un duro comunicado, el dirigente responsabilizó a la lista opositora derrotada en las elecciones de UOM Campana-Zárate por recurrir a la vía judicial: "Eligieron transformarse en instrumento de los grupos empresarios y de un gobierno que hambrea al pueblo, destruye la industria nacional y pretende barrer décadas de derechos laborales".
La Sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, integrada por los jueces Víctor Arturo Pesino y María Dora González, fundamentó su decisión en la falta de garantías de "elección confiable, segura ni transparente" en el proceso electoral de la localidad bonaerense de Campana.

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