El entrenador del Atlético de Madrid, Diego Pablo Simeone, reconoció que el equipo tuvo un partido duro ante el Deportivo de A Coruña.
El técnico agradeció a Julián Álvarez el perdón a la afición después de marcar el 1-0 en el Riyadh Air Metropolitano.
En la rueda de prensa, Simeone dijo: “Fue un partido duro” y explicó que “no podíamos recuperar la pelota” cuando la tenían.
El DT contó que cambiaron un par de cosas y que eso les dio más fuerza para presionar y generar ocasiones de gol.
También admitió que el equipo entró en “el pánico de los últimos cuatro minutos” y que el Dépor pudo empatar en la última jugada.
Según Simeone, “la suerte estuvo de nuestro lado” porque el Dépor no concretó la igualdad en el cierre del partido.
La comparecencia del Cholo quedó marcada por la reconciliación de la mayoría de la afición con Julián Álvarez y por las palabras del delantero después del partido.
El argentino se disculpó con la gente rojiblanca por haber manifestado durante el verano su deseo de irse del club, un tema que Simeone valoró con “mucha tranquilidad”.
Para el técnico, “pedir perdón no es fácil” y, cuando se hace desde lo emocional, “le doy mucho valor”.
Simeone describió a Julián como “un chico magnífico, humilde, trabajador” y agradeció su perdón porque lo posiciona en el lugar que le corresponde.
El DT destacó que Julián hizo un partidazo y que la gente gritó el gol “como grita un gol de su equipo”.
También señaló que el público valoró el esfuerzo del delantero, “encontrando al mejor Julián”, y que el equipo lo necesita “de este modo” para sus objetivos.
El técnico cerró diciendo que el jugador “está volviendo al lugar que tenía la temporada pasada” y que siempre se comportó bien en los procesos que atravesó.
Para el fútbol de AMBA, el episodio vuelve a mostrar el valor de los jugadores argentinos en el exterior y la importancia de cuidar el vínculo con la hinchada.
Simeone explicó que al equipo le costó entrar, que no podía recuperar la pelota y que, cuando la tenía, no podía jugar lo que quería.
El técnico agregó que, tras los cambios, el equipo tuvo más energía para presionar y para generar ocasiones de gol.
Después del gol, Simeone dijo que el Atlético tuvo tres importantes para poder marcar y que entró en el camino de un partido que no se terminaba de cerrar.
El DT reconoció que el cierre fue de tensión: el Dépor pudo empatar en la última jugada y el resultado quedó abierto hasta el final.
La reconciliación con la hinchada fue el eje de la rueda de prensa: el delantero se disculpó por haber pedido irse y el técnico lo respaldó con palabras de respeto y valoración pública.
Simeone valoró que el público gritó el gol de Julián Álvarez como si fuera un gol de su equipo y que el delantero volvió a encontrar su mejor versión.
El técnico insistió en que, para los objetivos del club, necesitan a Julián de este modo y que el jugador está volviendo al lugar que tenía la temporada pasada.
El cierre de Simeone fue de tranquilidad: el club vivió el tema con “mucha tranquilidad” y el delantero siempre fue “muy respetuoso”.

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