La presión sobre Manuel Adorni se intensifica en el Senado. El peronismo presentó hoy un proyecto de resolución que busca acelerar los tiempos: quiere que el Jefe de Gabinete se presente en un plazo de 7 días para ser interpelado y sometido a una moción de censura en la misma sesión.
La iniciativa lleva las firmas de diez senadores del PJ, encabezados por Anabel Fernández Sagasti, José Mayans y Mariano Recalde. El proyecto establece que la moción de censura sea resuelta en la misma sesión en la que Adorni debe comparecer, concentrando en una sola jornada tanto la interpelación como la eventual destitución.
José Mayans, presidente del bloque peronista, confirmó a Infobae que tratarán el tema el miércoles en Labor Parlamentaria para que sea votado sobre tablas el jueves. "Es un delincuente confeso, hizo tres declaraciones juradas y nunca declaró que tenía 500.000 dólares", disparó el senador formoseño, en referencia a las inconsistencias patrimoniales del funcionario.
Para prosperar, la iniciativa necesita dos tercios de los votos en el recinto, lo que obliga al peronismo a buscar apoyo en otros bloques. Mayans apuntó directamente al PRO y la UCR, cuyos senadores "se llenan la boca hablando de corrupción" pero ahora tienen "la oportunidad de demostrar si están conformes con que un delincuente confeso administre el Estado".
La presión también viene desde la presidencia del Senado. Victoria Villarruel envió una carta formal a Adorni exigiéndole que cumpla con su obligación constitucional de informar mensualmente, recordando que "no lo hace desde que asumiera en noviembre de 2025". La vicepresidenta ya convocó a Labor Parlamentaria para el miércoles a las 18 horas.
El PRO también mostró fisuras. Martín Goerling, titular del bloque, reclamó que se cite a Adorni durante junio, recordando que el último informe recibido fue el número 143, de fecha 26 de junio de 2025, brindado por Guillermo Francos. Por su parte, la UCR se sumó a los cuestionamientos a través de un comunicado que habla de "responsabilidad institucional" y "ejemplaridad".
El escenario se complica para La Libertad Avanza en el Senado, donde no tiene mayoría propia y depende del apoyo de bloques dialoguistas que ahora muestran distanciamiento. Con una sesión programada para el jueves próximo y la ley de propiedad privada en agenda, el oficialismo enfrenta una semana clave en la Cámara Alta.
La estrategia peronista busca capitalizar el escándalo patrimonial de Adorni y forzar una definición rápida, evitando que el tema se dilate hasta julio como pretende el Ejecutivo. La jugada es arriesgada pero podría rendir frutos si logra sumar a los bloques opositores que vienen criticando la gestión libertaria.

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