La actriz Selma Blair quedó en libertad el lunes por la noche en el Tribunal Penal de Queens, Nueva York, tras pagar una fianza de USD 20.000 en efectivo.
La Justicia la procesó por dos cargos de agresión en segundo grado por un presunto altercado a bordo del vuelo 938 de Delta Air Lines, que unía Los Ángeles con el Aeropuerto Internacional John F. Kennedy.
Según las autoridades de la Autoridad Portuaria, la policía recibió un llamado el domingo por la noche en el JFK sobre una pasajera con conductas físicamente agresivas a bordo de la aeronave, estacionada en la terminal tras llegar desde Los Ángeles.
Dos auxiliares de vuelo resultaron heridos, uno fue trasladado al hospital, y los pilotos avisaron antes del aterrizaje que un pasajero tenía la nariz con sangre. Otro presentaba marcas de mordedura, por lo que se solicitó personal médico en la puerta de embarque.
La denuncia penal presentada en Queens indica que los cargos están contemplados en la sección 120.05(3) del Código Penal de Nueva York. La causa fue diferida y la próxima audiencia está prevista para el 19 de enero de 2027, según ABC7 New York.
El documento también menciona presuntas agresiones contra la agente de la Autoridad Portuaria Maria Suarez y la enfermera registrada Ashley DeLeo. Según la denuncia, Blair pateó a la oficial Suarez en forma reiterada en la cara, el cuello y el pecho mientras la transportaban desde la Terminal 4 del JFK hasta una ambulancia.
La oficial sufrió hinchazón en la mandíbula y dolor en el cuello y el pecho, y luego fue atendida en un hospital. En un episodio aparte, ya en el Jamaica Hospital Medical Center, Blair presuntamente pateó a la enfermera DeLeo en el pecho durante el traslado para recibir atención médica.
El abogado de Blair, Shawn Barnes, sostuvo en la audiencia de arraigo que lo ocurrido no constituyó una agresión intencional. La defensa alegó que su representada había omitido varias dosis de un poderoso medicamento que controla síntomas neurológicos graves —Blair padece esclerosis múltiple—, y que, durante el vuelo, sufrió una caída y un golpe en la cabeza.
Barnes afirmó que la combinación de esos factores con la altitud derivó en “un estado de severa confusión y desorientación”. La defensa también señaló que la actriz había trabajado jornadas extensas en un rodaje los días previos al vuelo.
El otro abogado defensor, Joshua Reitzas, pidió a la jueza Indira Kahn que considerara la trayectoria personal y profesional de Blair. La magistrada rechazó el argumento: “La señora Blair no debe recibir un trato especial por ser una celebridad”, respondió.
La jueza también ordenó a Blair que permaneciera esposada durante la audiencia, pese al pedido de la defensa en contrario, y que no se acercara a la enfermera DeLeo.
En un comunicado enviado a ABC News, Delta Air Lines señaló que el vuelo no tuvo impacto operativo y que llegó antes de lo previsto, con las fuerzas de seguridad a la espera en la pista. “Delta tiene cero tolerancia hacia conductas ilegales o perturbadoras, ya que la seguridad de nuestros clientes y tripulación siempre es la prioridad”, afirmó la aerolínea.
Por su parte, el representante de Blair confirmó al mismo medio que la actriz atravesó “una emergencia médica que derivó en la presunta conducta” y que, al aterrizar, recibió atención inmediata y se encontraba en estado estable.
El Buró Federal de Investigaciones (FBI) y la Administración Federal de Aviación (FAA) indicaron que investigan el incidente. En paralelo, el lunes Blair también recibió una notificación de infracción federal por una presunta agresión.

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