La Selección Argentina vive un cambio de época. El 6 de octubre, cuando Lionel Messi se despida ante Benín en el Monumental, no solo dirá adiós el mejor jugador de la historia. Con él se va toda una generación de líderes que construyeron la Scaloneta campeona del mundo.
La salida de Messi arrastra a su mesa chica, ese grupo íntimo que marcó el pulso del equipo dentro y fuera de la cancha durante años. Ángel Di María, Nicolás Otamendi, Rodrigo De Paul, Leandro Paredes, Paulo Dybala y Giovani Lo Celso formaron ese círculo de poder que respondía a sol y sombra al capitán.
Di María ya se bajó después de la Copa América 2024. Otamendi anunció su retiro tras la final perdida ante España en Nueva Jersey, aunque fue convocado para el partido homenaje. Entre Messi, Fideo y Ota suman 491 partidos con la Selección y 164 goles. Una era que se cierra.
Pero el recambio no termina ahí. De Paul y Lo Celso fueron citados solo para el duelo del 6, lo que alimenta la sospecha de que también podrían despedirse. Paredes tiene una sanción de 10 fechas pendiente y puso en duda su continuidad. Dybala quedó afuera por razones futbolísticas. La sensación es que la mesa chica se disuelve por completo.
Entonces aparecen los nuevos nombres. Cristian Romero, con 58 partidos en la Selección y capitán en Tottenham antes de llegar al Atlético Madrid, y Lautaro Martínez, con 84 encuentros y 40 goles, líder absoluto en Inter, son los candidatos naturales a tomar la posta como referentes de la Scaloneta.
A ellos podría sumarse Emiliano Martínez, aunque el Dibu también puso en duda su continuidad tras la final ante España. El resto del nuevo núcleo lo completarían Julián Álvarez (59 partidos), Enzo Fernández (49), Alexis Mac Allister (54) y Lisandro Martínez (35).
Otro que se baja es Nicolás Tagliafico, de 34 años, quien avisó que no se ve jugando el Mundial 2030. "Es mi última etapa con Argentina. Estoy tratando de disfrutar al máximo posible porque no sé cuándo se terminará", dijo al pisar Ezeiza. ¿Será casualidad que Scaloni haya citado a Facundo Medina y Román Vega?
El cambio de mando es inevitable. La Selección que conquistó Qatar 2022 y la Copa América se renueva de golpe. Scaloni, si continúa después de diciembre, tendrá que construir un nuevo liderazgo con jugadores que ya no tienen a Messi como faro. La pregunta es si esos nuevos referentes podrán llenar el vacío que deja la generación más exitosa de la historia.
El 6 de octubre en el Monumental será una fiesta, pero también un adiós definitivo. No solo se va Messi. Se va toda una forma de conducir al equipo, ese estilo de liderazgo que nació en sus gestos y encontró eco en un grupo que lo siguió hasta la gloria. Lo que viene es incierto, pero necesario.

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