La Justicia de Santa Fe oficializó la venta de SanCor, la histórica cooperativa láctea quebrada en abril, con un precio mínimo de US$ 52,1 millones. La decisión del juez Marcelo Gelcich divide los activos en dos grandes lotes: plantas industriales y marcas comerciales.
Las seis plantas que la cooperativa mantenía operativas al momento de la quiebra fueron valuadas en US$ 27,4 millones. La más valiosa es la de Devoto, tasada en US$ 7 millones por su capacidad de producir leche en polvo, manteca y crema. Le siguen Gálvez (US$ 5,5 millones), La Carlota y Balnearia (US$ 5 millones cada una), San Guillermo (US$ 2,5 millones) y Sunchales (US$ 2,4 millones).
Los activos intangibles representan el mayor valor: US$ 24,7 millones. La marca principal SanCor fue valuada en US$ 18,7 millones, mientras que las submarcas como Mendicrim, Tolem y Quesabores suman otros US$ 6 millones. Esta valoración refleja el peso comercial que aún conserva la marca en el mercado argentino.
La licitación pública se estructurará en siete lotes independientes: uno por cada planta y otro para el paquete completo de marcas. Esta modalidad permite que diferentes empresas pujen por activos específicos según su estrategia de negocio, desde productores regionales hasta grandes grupos industriales.
En una reunión informativa realizada en Sunchales a fines de mayo, seis grupos empresarios manifestaron interés. Entre los principales candidatos figuran el grupo francés Savencia (propietario de Milkaut, Adler e Ilolay) y Adecoagro (controlante de Las Tres Niñas y Apóstoles). También participaron Punta del Agua SA, Elcor SA y La Tarantela.
La quiebra de SanCor, decretada tras un pedido de la propia cooperativa, marca el fin de una era en la industria láctea argentina. Fundada en 1938, la empresa llegó a ser líder del sector pero acumuló deudas por más de $30.000 millones en los últimos años, víctima de la crisis del campo y la presión impositiva.
Para el sector lácteo argentino, esta venta representa una oportunidad de consolidación. Los grandes grupos que compitan por los activos podrían integrar verticalmente la producción y distribución, aprovechando la infraestructura existente y el valor de marca de SanCor en góndolas de todo el país.
La licitación se realizará en los próximos meses bajo supervisión judicial. El proceso busca maximizar el valor de recupero para los acreedores de la cooperativa, que incluyen desde productores tamberos hasta proveedores industriales y el propio Estado nacional.

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