El presidente de España, Pedro Sánchez, lanzó una fuerte advertencia contra el presidente argentino, Javier Milei, al afirmar que “España se gobierna desde España, no desde Buenos Aires”. La frase se conoció este lunes, a horas del regreso de Milei a España para participar en la XXX Cumbre Iberoamericana.
La frase completa del presidente español fue: “España se gobierna desde España, no desde Washington, no desde Tel Aviv, por supuesto no desde Moscú o Buenos Aires”. La expresión se dirigió a las políticas que Sánchez considera nocivas de dirigentes y oligarcas extranjeros.
En el evento World in Progress, organizado en Barcelona por el Grupo Prisa y el diario El País, Sánchez lanzó la advertencia contra el presidente argentino.
Sánchez igualó la influencia de Javier Milei con la de Donald Trump, Benjamin Netanyahu y Vladimir Putin. El mandatario español los asoció a dirigentes y oligarcas extranjeros que, según dijo, financian y marcan el rumbo de un movimiento ultraderechista.
El jefe de Estado español envió además un mensaje a los votantes de España, que elegirán el 29 de noviembre el destino del próximo gobierno. Sánchez advirtió sobre el riesgo de que el poder recaiga en manos del Partido Popular y de Vox, dos fuerzas que, según afirmó, simpatizan con las políticas de Milei.
“Para esa ultraderecha, el conflicto o la confrontación no es sólo un medio para alcanzar el poder, es un fin en sí mismo”, sostuvo Sánchez. El presidente español subrayó que la estrategia de esa internacional ultraderechista “traspasa fronteras” y teje alianzas para debilitar Europa desde dentro.
Sánchez también se refirió al modelo social europeo y a los intentos de dar marcha atrás al reloj de la historia. Según el mandatario, esas fuerzas buscan socavar la unidad europea cuando, dijo, se necesita más unidad.
En 48 horas, Sánchez y Milei van a coincidir en la Cumbre Iberoamericana, que se celebrará en Madrid el 4 y 5 de noviembre. Compartirán la foto de familia, la ceremonia de inauguración y algunos plenarios.
El encuentro se produce apenas dos semanas después de la última visita de Milei a España, en la que llamó a Sánchez “delincuente” y “dictador”.
Fue la primera aparición pública de Sánchez después de la tragedia ferroviaria en la provincia de Toledo. El choque de dos trenes que circulaban en la misma dirección entre Madrid y Sevilla provocó la muerte de 69 pasajeros, entre los que había dos argentinos.
Sobre el accidente, Sánchez prometió la búsqueda de respuestas a lo que, dijo, “nunca debió suceder”. Afirmó que la principal obligación del gobierno español es recuperar la confianza quebrada en la alta velocidad, “cuanto antes y cueste lo que cueste”.
Con información de Clarín y corresponsalía en España.

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