Una marca histórica del dulce de leche argentino cambia de manos. San Ignacio, líder en la producción del dulce símbolo de la gastronomía nacional y principal exportador del producto, será adquirida por la empresa mexicana MIYM (Mexicana de Industrias y Marcas) en una operación que se cerraría entre martes y miércoles de la próxima semana.
La confirmación llegó de boca de Alejandro Reca, uno de los propietarios actuales de San Ignacio, quien reconoció las avanzadas negociaciones con el grupo mexicano. La operación representa un alivio para esta empresa mediana que venía presionada por un dólar que dificulta las exportaciones, financiación esquiva y un mercado interno golpeado por la caída del poder adquisitivo.
MIYM no llega de casualidad al mercado argentino. La compañía, fundada en 2007 en el estado de Puebla, ya había sumado a su cartera las firmas Lácteos Karina y Lácteos Aurora, dos empresas medianas de Santa Fe y la provincia de Buenos Aires respectivamente. En su México natal, MIYM ocupa el podio en producción y envasado de leche y productos lácteos, destacándose por su tecnología de punta.
San Ignacio tiene una rica historia que se remonta a 1939, cuando fue fundada en Rosario por Ignacio Rodríguez Soto. Tras varios cambios de propiedad, en 2013 fue adquirida por los argentinos Alejandro Bertin, Alejandro Reca y Diego Temperley, quienes impulsaron su modernización y expansión exportadora.
Los números que maneja la empresa explican el interés mexicano. San Ignacio exporta el 15% de su producción de dulce de leche a 18 países, incluyendo Japón, Nueva Zelanda, Israel, Canadá, Estados Unidos y varios países europeos. En quesos azules, la empresa embarca el 85% de su producción y se posiciona como la segunda exportadora de esa categoría a nivel nacional.
Para MIYM, la adquisición responde a una estrategia de expansión regional que busca aprovechar los ciclos productivos inversos entre México y Argentina. Esto les permitiría mantener niveles constantes de abastecimiento durante todo el año, mientras exploran oportunidades en el Mercosur, Chile y Colombia.
La operación se enmarca en un proceso más amplio de concentración extranjera en el sector lácteo argentino. El Grupo Gloria de Perú adquirió recientemente el 80% de Saputo Argentina en una operación valuada en US$ 815 millones, consolidando su liderazgo en el procesamiento de leche en el país. Detrás se ubican Mastellone (ahora 100% de la alianza Arcor-Danone) y otras firmas como Williner-Illolay, Punta del Agua y Nestlé.
El atractivo para la inversión extranjera radica en el potencial de la cuenca lechera argentina, considerada una de las más prometedoras a nivel mundial. En un contexto donde varias ofertas sobrevuelan la quiebra de SanCor, la llegada de capitales mexicanos refuerza la tendencia hacia la internacionalización del sector.
MIYM llega con un portfolio de marcas populares en México como Delité, Tivoli, La Flor de Xalapa y La Flor de México, que abarcan desde leches enteras y deslactosadas hasta bebidas lácteas tradicionales. La experiencia en tecnología y la capacidad de inversión del grupo mexicano podrían impulsar aún más la presencia internacional de San Ignacio, especialmente en mercados donde el dulce de leche argentino ya tiene reconocimiento.

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