La Justicia le otorgó prisión domiciliaria a Fabián Virgilio Rossi, exmarido de la actriz Iliana Calabró, quien cumplía una condena de cuatro años y seis meses por lavado de activos agravado en la causa Ruta del Dinero K.
Según confirmó Infobae con una fuente del estudio del abogado Juan Pablo Alonso, el empresario deja la cárcel luego de un año y cuatro meses de detención.
La decisión llega dos semanas después de que la Cámara Federal de Casación Penal anulara el rechazo a ese mismo pedido y ordenara una nueva resolución, y reabre un capítulo judicial que durante más de una década estuvo atravesado por la exposición mediática del matrimonio.
El vínculo entre Rossi y Calabró se remonta a fines de los años 70, cuando se conocieron de adolescentes en Mar del Plata, donde el padre de la actriz, Juan Carlos Calabró, hacía temporada de teatro.
Lo que parecía una historia idílica de una de las familias más queridas del espectáculo nacional escondía una historia que Iliana desconoció durante años. Desde 2004, su marido mantenía en Panamá una relación paralela, con quien tuvo hijos y con quien además compartía negocios que su esposa ignoraba.
Para justificar sus viajes, le había dicho que se dedicaba al marketing, después de desprenderse de la imprenta familiar que manejaba. En 2009 circularon fotos de Rossi con otra mujer en Copacabana, pero Calabró las desmintió entonces: «Él hace marketing para una empresa de cosméticos y siempre está rodeado de modelos», declaró en ese momento.
El escándalo estalló en 2013, cuando se conoció que Rossi manejaba la financiera SGI, una cueva de Puerto Madero donde se contaban fajos de dólares, y en paralelo resurgieron las versiones sobre una relación paralela que mantenía desde 2004 en ese país.
La pareja se separó tras el estallido del caso. La actriz optó por un perfil reservado. «Decidí correrme del tema porque me parece que es respetuoso para mis hijos, fundamentalmente», explicó en 2021, y agregó que prefería guardarse su opinión para no traerle dolor a su familia.
El 2 de junio de 2025, un día después de celebrar su cumpleaños número 59 rodeada de amigos y familiares, Calabró debió contener a sus hijos cuando Rossi se entregó a la Justicia para comenzar a cumplir la condena en el Complejo Penitenciario Federal II de Marcos Paz.
Desde entonces, la defensa de Rossi promovió distintos planteos para que la pena continuara bajo arresto domiciliario, con fundamento en una serie de patologías preexistentes. El 8 de julio pasado, el Tribunal Oral Federal 4 había ratificado el rechazo a ese pedido.
La decisión, firmada por el juez de ejecución Néstor Costabel, se apoyó en una evaluación del Cuerpo Médico Forense que concluyó que «no existen elementos que permitan inferir un cuadro de gravedad de la salud del nombrado». Era el tercer rechazo que recibía el condenado, tras los de julio y diciembre de 2025.
Los peritos habían registrado una mejora: la presión arterial de Rossi era de 131/82 y su peso había bajado de 87 a 67,5 kilos entre junio de 2025 y mayo de 2026, un descenso que los médicos consideraron beneficioso para su diabetes e hipertensión.
También constataron dos úlceras gástricas, una hernia hiatal y una esofagitis erosiva leve, para las que recibía omeprazol. Costabel sostuvo que «Rossi no necesita un tratamiento de complejidad que no pueda realizar dentro de la Unidad de detención».
La defensa llevó el caso a la Cámara Federal de Casación Penal, que el 16 de septiembre anuló esa resolución.

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