La AFA se reunió en el Comité Ejecutivo en las oficinas de la Liga Profesional en Puerto Madero para definir el nuevo formato del fútbol argentino.
El proyecto, que será anunciado en las próximas horas, plantea eliminar las dos zonas y volver en 2027 a un torneo largo de todos contra todos.
La competencia tendría 30 fechas, con un partido único entre cada club y los otros 29 participantes, más dos jornadas de clásicos.
También se mantendrían los playoffs para definir los campeones del Apertura y del Clausura, mientras que el primero en la tabla acumulada sería campeón de Liga.
La primera resistencia importante llegó de River, que votó en contra y mantiene su frente opositor a la conducción de Claudio Tapia.
Según pudo averiguar Clarín, en el club consideran que la propuesta no resuelve el problema estructural porque mantiene a la Primera División con 30 equipos.
La dirigencia de River, encabezada por Stéfano Di Carlo, tuvo a su vice Ignacio Villarroel como representante en la reunión.
Su mirada es que el nuevo sistema intenta mejorar una competencia que no puede ordenarse mientras siga la actual cantidad de participantes y se mantenga el torneo de 30 clubes.
Para River, los calendarios seguirían con poco margen, continuarían las dificultades para sostener un fixture equilibrado y se mantendría la necesidad de instancias eliminatorias.
En 2027 serán ocho trofeos los que se repartirán en el fútbol local.
La postura de River fue acompañada por los representantes de Estudiantes, que en las últimas semanas se mostró como uno de sus principales aliados políticos en los cuestionamientos a Claudio Tapia.
La coincidencia entre ambas instituciones, expuesta públicamente a partir de la reunión entre Di Carlo y Juan Sebastián Verón para conformar una mesa de trabajo, no se trasladó esta vez a la discusión deportiva.
Los impulsores del proyecto sostienen que el cambio eliminaría inequidades de las dos zonas: todos los equipos se enfrentarían al menos una vez y no habría clubes clasificados a playoffs con menos puntos que otros eliminados.
También consideran que el torneo largo le daría mayor legitimidad a la tabla anual, cuyo ganador recibiría el título de campeón de Liga.
Los playoffs de mitad y final de año, en tanto, conservarían las posibilidades de los equipos medianos y chicos de competir por una estrella.
Para River y Estudiantes, cambiar la distribución de los partidos sin reducir la cantidad de participantes equivale a intentar mejorar algo que seguirá siendo, por su propia estructura, prácticamente inmejorable.
Para el fútbol de AMBA, la discusión no es menor: define cómo se organizará la Primera División en 2027 y cómo se repartirán los títulos.
Con información de: Clarín y Último Momento.

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