Con la cabeza puesta en la final del Apertura ante Belgrano del próximo domingo en Córdoba, River recibirá este miércoles a las 21.30 a Bragantino en el Monumental por la quinta fecha de la fase de grupos de la Copa Sudamericana con un equipo completamente alternativo.
La gran noticia de la noche será el regreso de Franco Armani al arco millonario. El guardameta campeón del mundo dejó atrás las lesiones que lo marginaron desde principios de año (desgarro en el sóleo e inflamación del tendón de Aquiles) y volverá a atajar tras haber jugado apenas 45 minutos en todo el semestre, en la derrota ante Vélez en Liniers.
El Chacho Coudet tiene las prioridades claras: el objetivo principal es coronar en el torneo local. Por eso, el certamen internacional puede esperar, más aún cuando River ya hizo un buen colchón de puntos en el Grupo H con 10 unidades tras ganar tres partidos y empatar uno.
El Millonario es líder del grupo y ya tiene asegurado el pasaje a la siguiente fase. Si termina primero, irá directo a octavos de final; si queda segundo, jugará los playoffs. Incluso perdiendo ante Bragantino, River dependerá de sí mismo en la última fecha del 27 de mayo ante Blooming en Núñez.
Las lesiones complican el panorama de Coudet. Los desgarros de Gonzalo Montiel y Matías Viña, los esguinces de rodilla de Aníbal Moreno y Sebastián Driussi, sumado a la suspensión de Santiago Beltrán por expulsión, obligarán al técnico a recurrir a juveniles, algunos inéditos en Primera.
Sin embargo, futbolistas de experiencia como Germán Pezzella, Maxi Meza, Juanfer Quintero y Maxi Salas podrían arrancar desde el inicio para intentar asegurar matemáticamente el primer puesto del grupo, que les daría el pase directo a octavos sin necesidad de jugar una instancia extra.
La estrategia es clara en Núñez: guardar todo para la final ante Belgrano en el Kempes, donde River buscará coronarse campeón del Apertura tras una campaña destacada que lo tiene a un paso de un nuevo título.

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