River Plate sufrió una dolorosa derrota en la final ante Belgrano, perdiendo un partido que parecía controlado hasta los minutos finales. El equipo dirigido por Eduardo Coudet se desplomó tras el penal cobrado por Yael Falcón Pérez y mostró serias falencias defensivas que le costaron el título.
La actuación del Millonario tuvo pocos puntos altos en una noche para el olvido en Núñez. Facundo Colidio fue la gran figura del equipo con una asistencia en el primer gol y una gran definición en el segundo tanto riverplatense. El delantero mostró personalidad y fue el único que estuvo a la altura de una final.
Pity Galván también tuvo un rendimiento destacado, empujando la pelota en el primer gol y asistiendo a su compañero en el segundo. Ambos jugadores fueron los únicos que salvaron las formas en una actuación colectiva muy pobre del conjunto de Núñez.
La defensa riverplatense mostró serias falencias durante todo el encuentro. Paulo Díaz no marcó, no anticipó y no despejó, siendo superado constantemente por los delanteros de Belgrano. Germán Pezzella quedó marcado por la mano que derivó en el penal decisivo y estuvo frágil en la marca durante los 90 minutos.
El lateral Milton Casco tuvo un rendimiento irregular: si bien participó del primer gol con un buen pase, no dio garantías en defensa, especialmente en los minutos finales cuando el equipo más lo necesitaba. La salida por lesión de Marcos Acuña fue un golpe durísimo para River, ya que el lateral izquierdo venía teniendo un buen partido con pases criteriosos.
En el mediocampo, Rodrigo Villagra tuvo un partido flojo y fue liviano para trabar con el Mudo Vázquez previo al tercer gol de Belgrano. Nacho Fernández realizó algunos buenos pases pero sin gravitar en el juego, mientras que Maximiliano Meza pasó desapercibido en una final donde se esperaba mucho más del volante ofensivo.
Los cambios de Coudet no dieron resultado. Leandro González Pírez entró cuando se lesionó Acuña y fue un horror para marcar en el área riverplatense. Claudio Echeverri ingresó al final y tuvo una chance clara con un zurdazo que fue despejado, mientras que Franco Mastantuono y Adam Bareiro no tuvieron tiempo de influir en el resultado.
Esta derrota deja un sabor muy amargo en el Millonario, que tenía la oportunidad de sumar un nuevo título pero se desplomó en el momento decisivo. Los hinchas de River que colmaron el Monumental se fueron con las manos vacías tras una actuación que dejó mucho que desear en una final que parecía al alcance.

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