River venció 3-0 a Belgrano en el Mario Alberto Kempes y se metió en zona de playoffs. El equipo de Leonardo Ponzio quedó sexto y le devolvió aire a un ciclo que llegaba con margen mínimo.
El interino llegó a Córdoba con la certeza de que un traspié podía terminar con su breve ciclo. La respuesta del equipo le permitió soñar con seguir en 2027, aunque la sombra de Ramón Ángel Díaz sigue pesando.
Los cambios se notaron: Francisco Ortega entró por Marcos Acuña, lesionado, y Lucas Beltrán reemplazó a Driussi. También hubo modificación con Aníbal Moreno por Vera. El equipo siguió buscando el juego interno, pero generó más peligro.
El mejor fue Ángel Correa, que se movió por todo el frente de ataque, gambeteó y probó al arco. En la primera etapa pateó tres veces desde afuera y Thiago Cardozo le ahogó dos festejos con disparos desde adentro del área.
El 2-0 llegó con una recuperación alta de Lucas Beltrán y una asistencia para Correa, apenas 4 minutos después del inicio. El gol de Tomás Galván en el final del primer tiempo fue otro de los puntos altos del partido.
El 3-0 incluyó un golazo de Thiago Almada que celebró el equipo de Núñez. La imagen del Millonario mejoró y el partido se pareció más a un choque ofensivo que a los encuentros cerrados del fútbol argentino.
Belgrano también dejó una buena imagen: creció desde el pie de Mudo Vázquez y encontró su mejor versión cuando Lucas Zelarayán apareció entre líneas. Santiago Beltrán tuvo dos buenas participaciones en la primera parte.
La noche tuvo polémica arbitral. Pablo Dóvalo mostró la roja a Lisandro López por último hombre, pero el VAR, a cargo de Silvio Trucco, lo llamó a revisión y anuló el cobro. El juez argumentó que Correa había provocado el choque.
Otra duda llegó con el gol de Galván. El volante recibió de Montiel, que estaba en offside, y Dóvalo explicó que dos futbolistas de Belgrano jugaron el balón de manera deliberada. La jugada encendió el debate en el final del primer tiempo.
El dato no menor es que el choque regaló varias situaciones de peligro a lo largo de los 90 minutos. En un campeonato donde los partidos suelen ser cerrados, el espectáculo fue una excepción que celebraron los hinchas de River y de Belgrano.
Para el fútbol de AMBA, el triunfo de River no es solo un resultado: devuelve al club de Núñez a la zona de clasificación y le da margen a un proyecto que parecía al borde del cierre. La próxima fecha será clave para confirmar la recuperación.

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