La nueva lesión de Sebastián Driussi le trae otro dolor de cabeza a Eduardo Coudet. El delantero, una de las figuras del plantel millonario, apenas duró 15 minutos en el Superclásico ante Boca y tuvo que ser reemplazado por Maxi Salas tras sentir una molestia muscular.
Este martes por la mañana, River confirmó oficialmente el diagnóstico: desgarro en el bíceps femoral derecho de grado 2. La lesión mantendrá al atacante de 30 años nacido en San Justo afuera de las canchas por aproximadamente un mes.
La ausencia de Driussi será un golpe duro para el equipo de Núñez, considerando que desde la llegada del Chacho Coudet el delantero había encontrado su mejor nivel, convirtiendo 5 goles en 7 partidos. Su ausencia se sentirá no solo en la cuota goleadora, sino también en los movimientos tácticos que aportaba al juego colectivo.
Si no se recupera antes del plazo estimado, Driussi se perdería los últimos dos partidos de la fase regular del Torneo Apertura (ante Aldosivi y Atlético Tucumán), el encuentro de octavos de final de los playoffs y, en caso de que River avance, el de cuartos de final. También faltará a dos juegos cruciales de la Copa Sudamericana, ante Bragantino en Brasil y Carabobo en Venezuela.
Para Coudet, la pérdida de su goleador implica repensar el esquema ofensivo. Las alternativas para reemplazarlo son Maxi Salas, quien ingresó en el Superclásico, y el juvenil Joaquín Freitas, ex Acassuso que también tuvo minutos ante Boca en el segundo tiempo por Kendry Páez.
Lo más preocupante del caso es que esta lesión forma parte de un patrón que se repite desde el regreso de Driussi a River a principios de 2025, cuando el club pagó 10 millones de dólares al Austin FC de la MLS por su pase. Este es su quinto desgarro desde entonces, aunque el primero en la pierna derecha, ya que los cuatro anteriores habían sido en la izquierda.
El historial de lesiones del atacante incluye desgarros en marzo y septiembre de 2025, otro en octubre del mismo año durante las semifinales de la Copa Argentina ante Independiente Rivadavia, y el más reciente en febrero de este año tras el partido ante Rosario Central. La lesión más grave que sufrió fue un severo esguince de tobillo izquierdo en el Mundial de Clubes, que lo mantuvo dos meses sin jugar.
Con Driussi fuera de combate, River deberá encontrar alternativas para mantener su buen momento en el Apertura y seguir avanzando en la Copa Sudamericana, donde busca llegar lo más lejos posible en el certamen continental.

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