Juan Román Riquelme, presidente de Boca Juniors, repasó en una entrevista con AZZ la actualidad del club, el Superclásico ante River y el secuestro de su hermano en 2002, que lo emocionó.
El dirigente explicó que la charla anterior con Flavio Azzaro empezó de manera informal y que no sabía que estaba siendo transmitida. “Comenzaron a bromear, nosotros también, sabes que no miro la tele, después me enteré que estábamos en vivo, así que hicimos boludeces como siempre cuando hablamos por teléfono”, relató.
Sobre Sebastián Villa, delantero que había sido duramente cuestionado cuando el club decidió volver a comprar su pase a Independiente Rivadavia, Riquelme fue directo: “Quiero a todos los jugadores. Cuando lo volvimos a traer al club lo han criticado mucho y le han pegado bastante, estamos contentos de tenerlo en el club, creemos que nos puede ayudar mucho”.
El presidente del Xeneize amplió el concepto al resto del plantel y remarcó que la competencia interna es positiva para el funcionamiento del equipo. “Tenemos la suerte de contar con jugadores muy buenos que lo están haciendo bien y nos ayudan para que el equipo pueda competir”, agregó.
También se refirió a la tarea de los árbitros en el fútbol argentino y evitó cualquier crítica directa. “Los árbitros en nuestro país son muy cuestionados, es difícil ser árbitro en nuestro país”, afirmó, y marcó una diferencia con el funcionamiento europeo, donde “se cobra algo y se sigue jugando”, mientras que en la Argentina “en un penal está diez minutos parado el partido”.
El dirigente sostuvo que, a largo plazo, el resultado deportivo depende del rendimiento de los equipos y no de las decisiones arbitrales. “Al fútbol va a ganar el que mejor juega. Te equivocas, a veces lo haces mejor otras no, pero a la larga gana el mejor. A nosotros nos tocó jugar con Estudiantes una semifinal, para muchos ese día el árbitro se equivocó y nosotros no dijimos nada”, en referencia a las quejas que había manifestado el club platense contra la AFA.
Sobre el presente deportivo, Riquelme destacó que el equipo mantiene posibilidades en los distintos torneos que disputa. “Todavía no ganamos, para nosotros es importante estar en este momento. El fútbol es competir y competir”, indicó.
El dirigente también se refirió a la eliminación de Boca en la Copa Libertadores y coincidió con los cuestionamientos sobre el arbitraje en aquel duelo por la fase de grupos, aunque remarcó la autocrítica del plantel. “Coincido que la segunda amarilla de Bareiro no fue ni falta contra Cruzeiro. En casa ese día, tuvimos 30 minutos con uno más y contra la Católica jugamos de local y tampoco pudimos ganar”, explicó.
“El equipo miró para adentro, hizo autocrítica, ha dolido mucho pero los chicos aprendieron. No solamente hay que culpar al árbitro”, agregó.
En la charla, Riquelme elogió el presente del entrenador Rodolfo Arruabarrena y cómo el cuerpo técnico mantiene unido al plantel. “Lo más importante que tenemos chances en todos los torneos, el equipo lo está haciendo bien y el entrenador los tiene a todos bien”, señaló.
Y le dedicó palabras al Vasco. “A Arruabarrena se lo ve contento, volvió a su casa. Es una persona muy alegre, que tiene las cosas claras y siente mucho los colores”, afirmó, y recordó el vínculo que mantienen desde la etapa como futbolista en Boca y en Villarreal.
Consultado por las políticas económicas del club, Riquelme defendió el manejo de los recursos y la planificación de refuerzos. “Es lo que tenemos que hacer, cuidar la plata en Boca. Estamos felices de tener a Paredes, de haberlo tenido a Cavani”, sostuvo.
Comentarios