El plan económico del gobierno de Javier Milei puso en el centro los anuncios de inversiones multimillonarias en energía y minería, pero los indicadores de inversión efectiva muestran una realidad más compleja. Según el INDEC, la formación bruta de capital fijo cayó 17,4% en 2024, se recuperó 16,2% en 2025 y acumula cinco trimestres consecutivos de contracción en lo que va de 2026.
La recuperación comenzó en la segunda mitad de 2024. En términos desestacionalizados, la inversión creció 11,5% en el tercer trimestre de ese año, 12,3% en el cuarto y 9,8% en los primeros tres meses de 2025.
Desde entonces, la tendencia cambió. La formación de capital cayó 1,5% en el segundo trimestre de 2025, 4,8% en el tercero y 3,5% en el cuarto.
El retroceso continuó durante 2026, con bajas de 2,3% en el primer trimestre y 0,8% en el segundo, según el último informe de nivel de actividad del Indec.
Para la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires, el dato no es menor: si caen los bienes de capital y la inversión, se frena la capacidad de sostener obra, equipamiento y actividad económica en sectores que dependen de la dinámica local.
Fernando Marull, socio en FMyA, explicó que en comparación con 2023 la inversión está un punto abajo, del 16% al 15% del Producto Bruto Interno. “Esto se explica en gran parte por la construcción, que es un tercio de la inversión anual en Argentina, el resto es bienes y equipos”, señaló.
“No hay un boom de inversiones”, sostuvo Marull, quien señaló que la caída de 2026 responde principalmente a menos importaciones de bienes de capital.
Matías Rajnerman, jefe de Macroeconomía del Banco de la Provincia de Buenos Aires, repasó que la inversión tuvo una caída muy fuerte al principio, en línea a la economía, se empezó a recuperar en 2024 antes que el consumo y volvió al promedio de 2023. “Y ya en el segundo trimestre de 2025, antes de las elecciones, empezó a caer”, añadió.
Las importaciones de bienes de capital, otra variable para medir la inversión, disminuyeron 9,7% en 2024 y aumentaron 51,3% en 2025. Pero la recuperación no se sostuvo durante este año: entre enero y agosto de 2026, las compras externas de bienes de capital totalizaron US$9.277 millones, una caída del 5,9% interanual.
Para Rajnerman, esto se explica, en parte, por una fuerte restricción en el crédito: “La suba de las tasas no sólo tuvo un efecto negativo en el momento si no hacia adelante. El sistema financiero quedó mucho más cauto”.
También pesa el movimiento de divisas vinculado con la inversión extranjera directa. Según el informe de evolución del mercado de cambios del Banco Central, los movimientos de inversión directa de no residentes acumulan salidas de capital por más de US$1.600 millones entre 2024 y 2026.
Rajnerman marcó que es “algo atípico para la economía argentina” y señaló: “Desde 2003, todas las gestiones tuvieron saldo positivo en esta cuenta”. Una parte de estas salidas está vinculada con la venta de filiales de compañías extranjeras a empresarios argentinos.
Entre esos casos, se mencionan la venta de HSBC a Galicia, los activos argentinos de Exxon-Mobile a Pluspetrol, Petronas Argentina a Vista Energy y Telefónica a Telecom, entre otros.
Este panorama contrasta con los grandes anuncios asociados al RIGI, el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, creado por el Gobierno para promover inversiones de gran escala mediante beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios.
Con información de: Clarín - Último Momento.

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