Los mercados financieros argentinos cerraron este miércoles con fuertes pérdidas, en una jornada marcada por la cautela de los inversores ante factores locales y externos. El riesgo país medido por JP Morgan subió 12 unidades hasta los 566 puntos básicos, su nivel más alto desde el 28 de abril, mientras los bonos soberanos en dólares retrocedieron un 1,1% en promedio.
El índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires cayó 0,9% y cerró en 2.960.546 puntos. Entre los ADR argentinos negociados en Wall Street, predominaron las bajas, con el sector bancario liderando las pérdidas con caídas cercanas al 3%. La excepción fue YPF, cuyos títulos subieron 1,3% hasta los USD 54,07, impulsados por el rebote del petróleo.
La presión sobre los activos locales se dio en un contexto internacional adverso. Los principales índices de Wall Street operaron con bajas de entre 0,7% y 1,1%, mientras que los bonos del Tesoro de EEUU incrementaron sus rendimientos hasta 10 puntos básicos. La tasa del bono a diez años trepó al 5,1% anual, su nivel más alto desde 2007, provocando una salida masiva de fondos posicionados en renta fija emergente.
"El mercado argentino está en un punto de lateralización por la falta de un conductor sólido a mediano plazo ante la incertidumbre del año electoral", comentó un analista de riesgo de un banco extranjero. Las elecciones presidenciales de 2027 generan dudas entre los inversores sobre la continuidad de las políticas económicas actuales, un factor que mantiene a los activos locales bajo presión.
Los bonos Globales con ley extranjera y los Bonares con legislación local operaron muy negativos en sus emisiones en dólares. Según Facimex, agente de liquidación y compensación, "el mercado descuenta que habrá estabilidad total del tipo de cambio real hasta mediados del año que viene", según surge de la comparación entre las curvas CER (ajustadas por inflación) y dollar linked (por tipo de cambio).
"Esto es mayormente consistente con lo que muestra la experiencia histórica de elecciones presidenciales con riesgo de reversión de políticas en Latinoamérica", apuntó Facimex, aunque advirtió que "las valuaciones actuales dejan algo de espacio para captar valor rebalanceando posiciones a junio 2027".
En el frente externo, el petróleo Brent del Mar del Norte rebotó 4,4% hasta los USD 103,70 por barril en los contratos con entrega en noviembre, tras cinco sesiones consecutivas de pérdidas. El repunte se dio luego de que el presidente de EEUU, Donald Trump, amenazara a Irán con un ataque definitivo si no hay acuerdo, mientras se espera una reunión entre Xi Jinping y Trump para negociar aranceles e inteligencia artificial.
El prolongado conflicto en Oriente Medio continúa presionando sobre los precios del crudo, lo que añade volatilidad a los mercados globales y afecta indirectamente a los activos argentinos. "Las dudas de cara al proceso electoral y el conflicto en Oriente Medio contribuyen a la cautela en los negocios", indicó Reuters.
En una nota positiva para la economía argentina, el Banco de Exportación e Importación de Estados Unidos tiene previsto financiar proyectos relacionados con minerales críticos y energía en Argentina por un valor de hasta USD 7.000 millones, según un documento al que tuvo acceso Reuters. Esta iniciativa forma parte de un plan para profundizar la cooperación económica entre Washington y Buenos Aires.
Desde Cohen Aliados Financieros reportaron que "las tasas largas de EEUU castigaron a los activos locales: la deuda soberana cayó más que sus pares regionales, el riesgo país superó los 500 puntos básicos y el Merval extendió su corrección". En paralelo, señalaron que "la actividad mostró una mejora acotada, el BCRA moderó sus compras y la liquidez comenzó a normalizarse".
La dinámica de la economía real, con un necesario aumento en el ritmo del consumo, será vital para ver alguna nueva variable que impulse a los mercados locales. Mientras tanto, la cautela domina la escena financiera argentina, con inversores atentos tanto a las señales electorales como a los movimientos de la Reserva Federal y la evolución del conflicto geopolítico en Medio Oriente.
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