El riesgo país volvió a tensar el mercado argentino: los bonos soberanos en dólares cayeron este martes con una baja promedio de 1,5% en Wall Street, y el indicador de JP Morgan tocó un máximo de 710 puntos básicos, el más alto desde el 24 de octubre de 2025, antes de marcar 684 a las 11:30.
La suba no es un movimiento aislado: el indicador encadena ocho ruedas consecutivas en alza, subió 150 puntos básicos o un 28% en el último mes y llegó a un mínimo de 403 puntos el 10 de julio de 2026.
En el mismo período, los títulos hard dollar acumulan una caída promedio de 6%, con bajas superiores al 7% en los bonos de mayor plazo, lo que amplía la preocupación por la curva de deuda argentina.
Según Max Capital, la presión se da en línea con un sell-off de deuda emergente y búsqueda de activos de mayor calidad. Los spreads frente a países con calificación B aumentaron 63 puntos básicos en la última semana, hasta los 265 puntos.
Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, atribuyó el movimiento a la suba de tasas en Estados Unidos, a la aversión global al riesgo y al calendario electoral de 2027, aunque sostuvo que no ve un deterioro en los fundamentos.
El ejecutivo remarcó que el superávit fiscal se mantiene, que el BCRA sigue acumulando reservas y que el Tesoro consiguió un rollover del 136% en su última licitación.
También advirtió que la suba de la prima de riesgo está más vinculada a la incertidumbre que a los números de la economía, y recomendó no vender en medio de la volatilidad, sino recomponer posiciones de manera gradual.
Mariano Sardáns, CEO de FDI, señaló que las tasas de los bonos a 10 años subieron mucho por una mayor expectativa de inflación, aunque la inflación no aumentó en la misma magnitud.
Para el especialista, las tasas están demasiado altas y deberían seguir con la tendencia bajista, como vienen desde hace dos años, aunque esta semana volvió a haber presión por el tema de Ormuz y el ruido geopolítico.
Mauro Carrizo, head of wealth management de Cocos, explicó que la suba se da en un contexto de tasas globales altas, con el bono del Tesoro a 10 años de Estados Unidos en la zona de 5,15%.
Según Carrizo, Argentina amplifica el movimiento porque su beta es más alto, y aunque en el corto plazo puede haber desacoples por el ruido local, la tendencia de fondo la marca la tasa global.
Para el bolsillo de Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires, la presión sobre los bonos no es solo un dato de Wall Street: puede trasladarse a expectativas de inflación y costos de financiamiento, dos variables que pesan sobre la economía local.
Con información de: Infobae, sobre la evolución del riesgo país.
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