El riesgo país volvió a superar los 700 puntos este jueves, en una jornada marcada por un clima financiero global tenso y por bajas generalizadas en los principales mercados del mundo.
El indicador que elabora JP Morgan había cerrado a 674 unidades el miércoles, en una jornada de estabilidad. Pero en las primeras horas de operaciones de este jueves volvió a trepar por una caída en las cotizaciones de los bonos argentinos que se negocian en Wall Street.
Para los analistas, una parte de la explicación sobre la baja en los títulos soberanos argentinos está relacionada también a factores locales, más allá del contexto internacional. El dato de actividad económica de agosto, que fue peor a lo esperado, parece haber influido en el precio de los bonos.
Portfolio Personal Inversiones planteó que el foco estuvo en el plano local, especialmente en el débil dato de actividad. La consultora señaló que el rebote insuficiente refuerza la perspectiva de una recesión técnica en el tercer trimestre.
Portfolio Personal Inversiones también advirtió que una economía con menor dinamismo dificulta la recuperación de la recaudación y exige un mayor esfuerzo para sostener el ancla fiscal, clave para los soberanos.
Por su parte, Cohen Aliados Financieros consideraron que en Argentina la actividad perdió impulso y el riesgo país sigue elevado, dificultando el acceso al financiamiento externo. La acumulación de reservas del BCRA cobra mayor relevancia para sostener la estabilidad financiera.
La señal es relevante para Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires porque el encarecimiento del financiamiento externo puede trasladarse al costo del crédito, a la inversión y a la capacidad de las empresas para sostener la actividad.
Para los hogares y empresas de Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires, la señal no es menor: si el financiamiento externo se encarece, el crédito puede resultar más costoso y presionar sobre la inversión, el consumo y la capacidad de sostener la actividad.
El contexto internacional también pesa: las bajas generalizadas en los principales mercados del mundo pueden amplificar la presión sobre los títulos soberanos argentinos. En ese marco, el mercado evalúa tanto el clima global como el dato local de actividad.
La nota es en desarrollo. El mercado seguirá atento a la evolución de los bonos argentinos en Wall Street, al comportamiento del riesgo país y a los próximos datos de actividad económica y a la evolución de las reservas del BCRA.

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