Los activos financieros argentinos cerraron el lunes 28 de septiembre con un marcado deterioro, en un contexto de retracción inversora y de datos macroeconómicos débiles.
El riesgo país de JP Morgan subió 19 unidades y llegó a 628 puntos básicos, su máximo en lo que va del año.
Al mediodía, el indicador había anotado 642 puntos, un máximo desde el 2 de diciembre del año pasado. Los bonos soberanos en dólares, Bonares y Globales, negociaron con una caída promedio de 0,6%.
La Bolsa de Buenos Aires cedió 3,3% en pesos en el índice líder S&P Merval, que quedó en 2.798.925 puntos.
El panel hilvanó su séptima caída consecutiva, con una pérdida promedio de 8,6% en el período, y tocó un piso desde el 20 de mayo.
El Gobierno viene de reportar una fuerte caída en el consumo y un aumento en los niveles de pobreza, lo que alienta temores de una recesión.
El Tesoro realizó una licitación de deuda de corto plazo con vencimientos por alrededor de 8,1 billones de pesos, equivalentes a unos USD 5.300 millones.
El menú ofertado incluyó una letra Lecap, una Lecer, dos Bontam y cuatro dollar linked.
La Secretaría de Finanzas anunció que adjudicó un total de $8,62 billones, frente a ofertas por $9,77 billones. Esto significó un rolloverde de 100,08% sobre los vencimientos del día.
Como en las dos licitaciones de agosto, el Tesoro no puso a disposición papeles con vencimiento en el próximo mandato presidencial, desde diciembre de 2027 en adelante.
En el exterior, el petróleo Brent ganó 1,3% y llegó a USD 105,70.
Los principales indicadores de Wall Street cedieron entre 0,7% y 0,9%, mientras que entre los ADR y acciones argentinas en Nueva York se impusieron las bajas.
Entre las bajas destacaron Central Puerto con 8,3% y Telecom con 7,1%.
También cayeron Cresud con 6,3% y otras acciones argentinas negociadas en dólares en Nueva York.
Cohen Aliados Financieros describió el difícil presente para los activos locales, con el frente externo y el interno jugando en contra al mismo tiempo.
La consultora señaló que las tasas largas de EEUU se mantuvieron en máximos, pero el castigo sobre la deuda argentina fue mucho más allá del contexto global.
Los bonos hard dollar se desplomaron, el riesgo país superó los 600 puntos básicos y el Merval profundizó la caída del mes.
Los datos de la semana no ayudaron: la actividad cayó con fuerza en julio y deja a la economía al borde de una recesión técnica.
La pobreza repuntó en el primer semestre, sumando un factor de riesgo político a un año de las elecciones.
La única nota positiva la dieron los salarios privados, que volvieron a ganarle a la inflación, agregaron desde Cohen.
Ammiel Pardo, Senior Economist de Aldazabal y Compañía, aportó que el Índice de Confianza en el Gobierno retrocedió 5,9% mensual en septiembre.
El indicador se ubicó en 38,7 puntos, base 100, con una baja de 0,4% respecto de septiembre del año pasado.
La caída sorprendió porque, en el mismo período, el Índice de Confianza del Consumidor mostró una mejora de 2,4% mensual.
A pesar del retroceso, el nivel actual del ICG supera la marca alcanzada a la misma altura de los últimos cuatro mandatos presidenciales.
Con información de: Infobae, 28 de septiembre de 2026.
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